A los boxeadores aficionados dominicanos les ha sobrado talento, coraje e inteligencia para poner en lo más alto de la arena internacional el nombre del país. Antes de que llegara Félix Sánchez, los púgiles se ganaron con podios que en ellos se depositara la esperanza de medalla.,, y lo siguen haciendo.
En el patio, su dirigencia y las autoridades no han estado a la altura para, por lo menos, brindarle el lugar donde entrenarse a la altura. Piden a gritos una mejora al pequeño que roza en hacinado espacio donde se ha desarrollado hasta un campeón olímpico como Félix Díaz.
Pedro Julio Nolasco abrió el medallero olímpico duartiano (1984) y Junior Alcántara y Cristian Pinales (2024) son los más recientes, con Díaz (2008) como el que ha llegado más alto. Solo los seis metales del atletismo superan a los cuatro del boxeo en la máxima competencia del planeta.
Pero el boxeo clama por un espacio decente donde entrenarse. Su dirigencia grita desesperada a minutos de que se toque la campana final para que la celebración de los Juegos Centroamericanos y del Caribe del verano próximo no lo deje sin siquiera unas mejoras en su limitado gimnasio.
Dejado fuera en las intervenciones
Ya en 2003, el boxeo vio desde las gradas cómo el montaje de los Juegos Panamericanos dotó de modernas instalaciones a deportes como el tiro con arco, gimnasia, atletismo, halterofilia, hockey sobre césped, tenis de mesa y natación.
La vuelta a la capital de un evento multideportivo internacional ha permitido que ese parque sea renovado con una inversión que supera los cinco mil millones de pesos. Sin embargo, el boxeo corre el riesgo de seguir viendo de las tribunas esa repartición, a pesar de que es una migaja lo que pide.
La disciplina que ha parido glorias como Joan Guzmán, Juan Carlos Payano y Juan Ubaldo Cabrera mira con impotencia cómo se levanta otra instalación de combate exclusiva para un deporte como el pabellón de taekwondo, cuando muy bien pudo servir de gimnasio de combates, repartido por secciones, que permitiera a más de una disciplina entrenarse y aprovechar mejor un enorme espacio destinado a unas graderías con butacas que tendrán poco uso.
No todo es dinero. Al deporte dominicano le falta gestión, agenda, priorizar. Cuando a gimnasia se le dotó de su instalación en el Parque del Este el espacio en el Centro Olímpico lo heredó karate, que muy bien lo ha utilizado. ¿Por qué tiene boxeo, con tantos aportes, tener que seguir recluido en un rincón?


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