El Gobierno de la Ciudad de México promete convertir los bajopuentes de Calzada de Tlalpan en Pasos de la Utopía, centros comunitarios seguros con más de 300 actividades culturales, deportivas y de salud, como parte del paquete de obras de mejoramiento en la capital rumbo al Mundial de Futbol; sin embargo comerciantes que actualmente ahí laboran temen ser desplazados y perder sus fuentes de ingreso de forma permanente. “Nos iban a sacar a todos para hacer la remodelación, pero como estamos unidos todos los desniveles, se los comió el tiempo”, cuenta Sandra González, comerciante del bajopuente ubicado a la altura de Coruña, a unos pasos del Metro Viaducto, quien explica que no se ha podido llegar a un acuerdo con las autoridades.

Las obras de rehabilitación

Sandra vende joyería y piercings en el bajopuente, de donde se mantiene ella y apoya a su hijo que estudia Ingeniería en Informática en el IPN. “No tenemos ningún otro ingreso, de esto nos mantenemos”, dice. Ante un posible cierre del espacio para las obras de remodelación, no solo es el ingreso Sandra el que está en riesgo: su esposo tiene un local de reparación de aparatos electrónicos, del cual también él debe sostener a su hijo universitario de una relación anterior. Su madre también tiene un pequeño comercio en el bajopuente. Son 12 bajopuentes ubicados entre Plaza Tlaxcoaque hasta Viaducto, en la alcaldía Cuauhtémoc, los que ya han sido desalojados y al menos cuatro se encuentran en obra. En un recorrido hecho por Expansión Política se comprobó que las obras ya están en proceso en los pasos a desnivel de San Antonio Abad, Avenida del Taller, José María Bárcenas, Juan A. Hernández y Dávalos; no obstante, otro de los bajopuentes antes de Avenida del Taller, así como el ubicado frente al Centro de Salud T-III José María Rodríguez se encuentran cerrados y sin trabajos. Un bajopuente antes del Metro Viaducto se encuentra inundado con al menos 40 centímetros de agua residual, junto a basura y una señal vial rota en el fondo. La propuesta prevé rehabilitar los 34 bajopuentes: 12 de la alcaldía Cuauhtémoc y 22 en Benito Juárez, en estos últimos aún no comienzan los trabajos. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció el arranque de una primera etapa de la transformación de los bajopuentes en Calzada de Tlalpan. “Es rescatar el espacio público. Son más de 3,600 metros cuadrados de espacio público, lo que son estos pasos peatonales, estos pasos a desnivel en donde va a intervenir el gobierno: Pasos de la Utopía”, afirmó el 19 de noviembre de 2025. La intervención proyectada por el Gobierno capitalino en los bajopuentes de Calzada de Tlalpan es completa: se reforzará su seguridad estructural, se repararán muros y pisos, escaleras y barandales, así como la colocación de instalaciones eléctricas e hidrosanitarias nuevas. Mientras en algunos pasos a desnivel se mantendrá su destino para comercio, otros se enfocarán en ofrecer servicios al público: tendrán Salas de las Infancias con actividades para niños y niñas de 4 a 12 años, comedor popular a un costo de 11 pesos, lavandería comunitaria, servicios de rehabilitación física para adultos mayores y personas con discapacidad, talleres ‘El reto es cuidar’ para concientizar a los hombres sobre la importancia de su participación en tareas de cuidados y un área llamada ‘Siempre vivas’, para ofrecer apoyo psicológico y legal para mujeres víctimas de violencia. Además se proyectan pasos temáticos, cada uno a cargo de diferentes dependencias del Gobierno capitalino. -Instituto del Deporte (Indeporte): se ofrecerán instalaciones para realizar ejercicio y clases deportivas. -Secretaría de Cultura: tendrá dos pasajes, uno pensado como espacio para estudiantes de la Universidad de las Artes y otro como galería abierta al público. -Secretaría del Medio Ambiente: ofrecerá espacios para que productores locales puedan ofrecer sus mercancías como frutas, verduras, hortalizas, entre otros, así como actividades de educación ambiental. -Secretaría de Salud: acercará en uno de los bajopuentes servicios como salud preventiva y dental, orientación sobre salud sexual y reproductiva, toma de muestras de laboratorio y primeros auxilios en salud mental.

«Estamos en la convicción de defender nuestros espacios»

José Antonio Peralta, comerciante desde hace 40 años y representante del bajopuente de Coruña, afirma que se enteró del proyecto primero por los medios de comunicación y en tres reuniones con Servicios Metropolitanos (Servimet), dependencia a cargo de estos pasos peatonales, no ha habido claridad sobre las obras que se realizarán, los tiempos ni sobre los acuerdos. “En realidad no hay acuerdos en firme porque no nos escuchan, no escuchan el sentir de la comunidad. La mayoría de los comerciantes somos adultos mayores, la mayoría también son mujeres y las opciones que nos están ofreciendo con el pretexto de las obras no son viables”, afirma. Las autoridades les han ofrecido reubicación en una plaza comercial, acceder al seguro de desempleo, así como créditos del Fondo para el Desarrollo Social (Fondeso) cuando terminen las obras. Sin embargo, señala que para la mayoría de los comerciantes sería difícil dejar de percibir su principal ingreso durante al menos seis meses que llevaría realizar las obras y no tienen garantía de que una vez remodelados los bajopuentes se les permita regresar. “Nosotros estamos en la convicción de defender nuestros espacios y que si se va a hacer la obra que no sea invasiva, que tampoco implique el desplazamiento de los compañeros”, sostiene José Antonio. Carlos Mackinlay, titular de Servimet, señaló que se trata de una «desocupación temporal» en lo que se realizan las obras de remodelación, mientras que se han llevado a cabo reuniones con algunos locatarios .

La defensa de los locatarios

Los comerciantes explican que no invadieron los bajopuentes: provienen de familias que en la década de los 80 ‘toreaban’ en Calzada de Tlalpan, es decir que vendían en la calle y se movían de un punto a otro de la avenida para evitar el decomiso de sus mercancías. A partir de 1985, la entonces delegación Benito Juárez firmó convenios con los comerciantes para que se instalaran en los pasos de desnivel con el fin de tener cierto orden y permitirles trabajar. “No invadimos, no nos apropiamos de un espacio, accedimos a que se nos colocara para poder darle una función social al espacio y se ha mantenido a lo largo de 40 años. (…) Aquí he dado mi vida, es mi sustento, por eso es la oposición”, asegura el representante de la Asociación de los Pasos de Desnivel de Coruña y Napoleón de Calzada de Tlalpan A.C. Por su parte Sandra señala que trabaja de lunes a domingo porque en sus propias palabras “no alcanza” y si bien reconoce el deterioro en el pasaje peatonal –como una fuga de agua persistente que deben drenar constantemente e instalaciones eléctricas que requieren reparación con frecuencia– considera que ella junto al resto de los comerciantes ha aportado a este espacio público. “Clara Brugada no está viendo nuestras necesidades directamente porque allá también le han de decir las cosas desde su perspectiva, no se ven las cosas igual allá arriba que aquí abajo. (…) Que venga a los desniveles, que hable con nosotros, que sepa realmente cuáles son nuestros intereses, nuestros miedos para que realmente ella se entere por nuestra propia boca de lo que estamos viviendo”, pide Sandra a la jefa de Gobierno capitalina.

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