La Fiscalía de Estados Unidos solicitó a un juez federal imponer cadena perpetua a Ismael «El Mayo» Zambada García , al sostener que durante décadas dirigió una de las organizaciones criminales más poderosas del mundo y que el Cártel de Sinaloa destinó millones de dólares en sobornos a integrantes de distintos niveles del gobierno mexicano para garantizar su operación. La petición fue presentada este 13 de julio ante el juez federal Brian M. Cogan , de la Corte del Distrito Este de Nueva York , como parte de los argumentos previos a la audiencia de sentencia programada para el 20 de julio. En el documento, la Fiscalía estadounidense afirma que Zambada , junto con Joaquín «El Chapo» Guzmán , fundó el Cártel de Sinaloa a finales de la década de 1980 y encabezó el tráfico de toneladas de cocaína, fentanilo y metanfetaminas hacia Estados Unidos y otros países.
De acuerdo con la autoridad estadounidense, la organización criminal operó mediante una estructura de violencia y corrupción. La Fiscalía sostiene que, bajo el liderazgo de «El Mayo», el cártel pagó millones de dólares en sobornos a policías, militares y políticos mexicanos, con el objetivo de evitar la intervención de las autoridades y asegurar el funcionamiento de sus actividades ilícitas. El gobierno estadounidense también atribuye a Zambada la dirección de sicarios que cometieron asesinatos, torturas y otros actos violentos para fortalecer el control del grupo criminal. Además, argumenta que la magnitud de los delitos, así como el impacto del tráfico de drogas y la violencia asociada al cártel en México, Estados Unidos y otros países, justifican la pena máxima prevista por la ley. Por ello, los fiscales solicitaron al juez sentenciar a «El Mayo» a prisión de por vida y ordenar el decomiso de 15,000 millones de dólares, monto que, según el documento, quedó establecido en el acuerdo de culpabilidad alcanzado por el narcotraficante. En la misma presentación, las autoridades estadounidenses señalan que las investigaciones contra el Cártel de Sinaloa comenzaron a principios de la década de 1990 y fueron desarrolladas por el FBI, la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Departamento de Seguridad Nacional (HSI), como parte de una pesquisa que derivó en el procesamiento de varios de sus principales dirigentes.
]]>
Comentarios recientes