La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció este lunes que las cabañas donde estuvo escondido Nemesio Oseguera, alias «El Mencho», quedaron sin resguardo después del operativo donde fue abatido el capo más buscado del mundo. Por la falta de vigilancia, algunas personas entraron a los inmuebles sin contar con autorización y alteraron y contaminaron la escena. Así que la fiscalía inició una investigación para determinar la posible responsabilidad de los servidores públicos que no preservaron el lugar.

Como consecuencia de este error, los objetos o indicios encontrados en los inmuebles podrían no servir como eventuales pruebas sobre la actividad del narcotraficante. «En consecuencia, esta fiscalía no puede determinar si los objetos o indicios que públicamente se ha señalado que fueron encontrados en esos inmuebles efectivamente se hallaban ahí», explicó la dependencia. «Del mismo modo, no es posible establecer si los elementos encontrados fueron preservados conforme a los protocolos legales y periciales correspondientes, lo que podría romper la cadena de custodia de eventuales pruebas», agregó en un comunicado. La fiscalía justifica la falta de aseguramiento a las cabañas, ubicadas en un club del municipio de Tapalpa, en el estado de Jalisco, por la «alta complejidad técnica del operativo». Aseguró que el lugar «no ofrecía condiciones mínimas de seguridad para el resguardo del personal ministerial y pericial». Así que no se realizó el aseguramiento inmediato de los inmuebles. «Sino hasta que la situación fue contenida, momento en que la FGR solicitó a una autoridad judicial una orden de cateo para ingresas legalmente a seis inmuebles». Aunque continuarán las investigaciones para identificar alguna irregularidad cometida por servidores públicos, este error se suma a las dudas existentes sobre el operativo. Por ejemplo, se ha insistido en preguntar al Ejército porque fue abatido «El Mencho» cuando su declaración era fundamental para investigar a su grupo criminal. Ahora, además, la FGR se quedará sin posibles pruebas de la escena donde inició el operativo del 22 de febrero. La dependencia recordó que se buscaba la captura de «El Mencho», pero él y sus secuaces se resistieron.

Según la versión oficial, esto derivó en varios enfrentamientos, que concluyeron en una zona de campo abierto. Por separado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) afirmó que, antes de disparar, pidieron a Oseguera que se entregara. Él se rehusó y abrió fuego contra los elementos de seguridad. Algunos soldados perdieron la vida y otros resultaron heridos. Por ello, según la fiscalía, fue necesario el traslado de los elementos que participaron en el operativo. «Para brindar seguridad a los detenidos y reforzar puntos estratégicos ante una posible reacción del citado grupo criminal», explicó.

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