En julio próximo comenzará la primera revisión obligatoria (cláusula sunset ) del T-MEC, el pacto comercial entre México, Estados Unidos y Canadá que tiene una vigencia de 16 años y debe evaluarse cada seis. El acuerdo se formalizó durante el primer gobierno de Donald Trump y se examinará durante su segundo mandato. El 2 de abril el presidente estadounidense impuso severas restricciones a los intercambios comerciales mundiales mediante tarifas unilaterales del 10% y mantiene su amenaza de represalias arancelarias a naciones que adopten políticas a contrario sensu de su doctrina.

El afortunado revés propinado por la Suprema Corte que consideró ilegal la imposición de aranceles “recíprocos” a más de un centenar de países, no desalentó el interés de Trump de mantenerlos en 10% amparado en la Ley de Comercio de 1974. Un mes antes de que Trump ganara de forma contundente la Casa Blanca, Claudia Sheinbaum tomó protesta como presidenta el 1 de octubre de 2024. Trump lo hizo en enero siguiente y de inmediato restringió el comercio con sus socios. Anticipando que los vínculos comerciales entre México y Estados Unidos podrían ser objeto de vaivenes como finalmente está ocurriendo, el gobierno mexicano trazó medidas de contención para sortear los embates, en virtud de que el presidente estadounidense ha endurecido su postura respecto a 2020, cuando nació el T-MEC. En enero de 2025, Sheinbaum y su equipo económico presentaron el Plan México, un ambicioso programa integrado por 13 metas que busca detonar la economía nacional, potenciar el crecimiento y relanzar las capacidades productivas bajo la premisa de valorar la calidad de lo hecho en México. Apuntalado con un portafolio de inversiones nacionales y extranjeras de 277,000 millones de dólares en 2,000 proyectos, lo novedoso del Plan es que para cada una de las 32 entidades federativas se tiene un proyecto y metas de acuerdo con sus necesidades. Algunos de los objetivos avanzan en su cumplimiento: pasar de la economía número 12 a la décima en el mundo; superar el 25% de la proporción de inversión respecto al PIB; fabricar en México el 50% de la proveeduría del sector textil, calzado, mobiliario y juguetes; reducir a un año los trámites para la inversión y ser uno de los cinco países más visitados a nivel mundial (ahora es el séptimo).

A pesar de los embates y amagos comerciales de Trump, el comercio exterior de nuestro país registró un desempeño sobresaliente en 2025. Las exportaciones a Estados Unidos tuvieron un crecimiento anual de 5.8% según cifras de la Oficina del Censo. El monto de las exportaciones al vecino país sumaron 534,874 millones de dólares y las importaciones 337,960 millones, colocándolo cono el primer socio comercial de la primera economía del mundo. El superávit récord con EU fue de 196,913 millones de dólares. Como parte del fortalecimiento del Plan México, la presidenta anunció el 3 de febrero un programa de inversión mixta para infraestructura por 5.6 billones de pesos en el periodo 2026-2030 a fin de lograr un crecimiento del 3% del PIB. El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, destinará este año 722 mil millones de pesos adicionales al presupuesto autorizado a ocho sectores estratégicos: energía (54% del gasto), trenes (16%), carreteras (14%), puertos, salud, agua, educación y aeropuertos. Entre los objetivos que enuncia este programa de inversión están: crecimiento económico con desarrollo incluyente y sostenible; finanzas públicas sanas; desarrollo regional a través de mayor conectividad y acelerar las inversiones del Plan México con esquemas de financiamiento más eficientes y transparentes que no tenían las Asociaciones Público-Privadas (APP). Un día después, Sheinbaum Pardo encabezó la Primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones que congregó a más de mil representantes del sector privado. Ahí se dio a conocer la estimación de inversión privada que asciende a 406,800 millones de dólares, una captación realizada por 32 comités de promoción estatales que son encabezados solo por mujeres empresarias.

De acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard y su equipo, cada estado de la República buscó, registró y presentó el portafolio con 2,549 proyectos potenciales de inversión que generarían 1.6 millones de empleos. El 25 de febrero la propia Secretaría informó que México recibió 40,871 millones de dólares de IED, un crecimiento anual del 10.8%. La creación de esos comités reconoce el liderazgo de mujeres empresarias en los estados que, de manera honorífica impulsan la atracción de inversiones en conjunto con los gobiernos estatales; sin duda una aportación novedosa porque visibiliza a las mujeres en la vida económica. El país ha salido bien librado en el primer año de Trump. La imprevisibilidad de sus decisiones alertó temprano al gobierno mexicano. Ciencia, paciencia y método han evitado caer en su dialéctica discursiva. El robusto y vigoroso intercambio comercial entre vecinos da cuenta de la importancia de mantener el acuerdo comercial trilateral. Beneficia en términos de empleo, crecimiento económico y de mercados regionales. Se trata de un ganar-ganar. La confianza en el país es clara, especialmente ahora con la voluntad del gobierno federal de replantear la estrategia de seguridad que es indispensable para dar certidumbre a los capitales nacionales y foráneos. ____ Nota del editor: La autora es titular de la Unidad de Igualdad de Género y Cultura de la Fiscalización de la ASF. Las opiniones de este artículo son responsabilidad única de la autora.

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