Al Horford volvió a escribir su nombre con letras doradas en la historia de la NBA. El veterano dominicano alcanzó el miércoles la marca de 1,000 triples encestados durante la victoria de los Golden State Warriors sobre los Charlotte Hornets por 132-125, un hito que trasciende la estadística puntual y lo coloca en un club extraordinariamente exclusivo dentro del baloncesto profesional.

Con ese triple, Horford se convirtió en uno de apenas tres jugadores en la historia de la NBA que han logrado combinar más de 9,000 rebotes, 1,000 bloqueos y 1,000 tiros de tres puntos a lo largo de su carrera. Los otros dos nombres que integran ese selecto grupo no necesitan mayor presentación: LeBron James y Dirk Nowitzki, dos iconos generacionales y el último ya miembro del Salón de la Fama.

Horford estuvo en cancha durante 13 minutos en los que contribuyó con ocho puntos y dos rebotes para los Guerreros.

Una carrera larga y productiva

El dato resume de forma contundente lo que ha sido la carrera de Horford: longevidad, versatilidad y adaptación. Formado originalmente como un pívot clásico, el dominicano supo evolucionar con el juego moderno, ampliando su rango de tiro hasta convertirse en una amenaza confiable desde el perímetro sin perder su impacto defensivo ni su fortaleza en la pintura.

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Seleccionado en el tercer turno del Draft de 2007 por los Atlanta Hawks, Horford fue segundo en las votaciones al Novato del Año que ganó Kevin Durant y rápidamente se estableció como uno de los interiores más completos de la liga. A lo largo de su carrera ha sido cinco veces All-Star, campeón universitario en dos ocasiones con la Universidad de Florida y una presencia constante en equipos contendientes, gracias a su inteligencia táctica y liderazgo silencioso.

El culmen de su carrera llegó en 2024 cuando ayudó a los Boston Celtics a ganar el título de liga, el primer dominicano que lo consigue.

Defensivamente, Horford ha sido una referencia durante más de una década. Su capacidad para proteger el aro, cambiar en las defensas y leer el juego lo llevó a superar los 1,000 bloqueos, una cifra que lo coloca entre los grandes defensores interiores de su era. En los tableros, su consistencia le permitió cruzar la barrera de los 9,000 rebotes, reflejo de una carrera marcada por la regularidad y la durabilidad.

El mayor embajador

Más allá de los números, el legado de Horford también tiene un profundo significado para el baloncesto dominicano. Es uno de los jugadores más exitosos que ha producido el país caribeño y un referente para generaciones que hoy sueñan con llegar a la NBA.

A sus 38 años, Horford continúa aportando experiencia, tiro exterior y defensa en una liga cada vez más exigente. Alcanzar los 1,000 triples no solo confirma su evolución como jugador, sino que lo consolida como una figura histórica del juego.

En una NBA donde pocos logran mantenerse relevantes durante tanto tiempo, Al Horford sigue demostrando que la grandeza también se construye con constancia, inteligencia y adaptación.