Autoridades capitalinas avanzan con el tiempo en contra para reordenar el comercio en vía pública en el Centro Histórico de la Ciudad de México antes de que arranque el Mundial de Futbol el 11 de junio. La jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada, anunció que el 2026 será el año del reordenamiento del comercio informal, proceso que se espera esté terminado para mitad de año, sin embargo, la presencia de puestos y vendedores persiste en algunos de los principales puntos turísticos de esta zona con un promedio de 500,000 visitantes por día.
2026 será el año en que logremos el reordenamiento del Centro Histórico. Esa es la gran tarea que le toca a la Secretaría de Gobierno, porque todos sabemos que no es nada sencillo. El Centro Histórico está plagado, ha crecido el comercio en vía pública un 300% en el último año, es un problema que si permiten que siga creciendo va a ser materialmente imposible poder reubicarlos a todos.
La meta del gobierno capitalino en una primera fase es «liberar» las calles de 4,500 comerciantes. «Esa es la gran tarea que le toca a la Secretaría de Gobierno, porque todos sabemos que no es nada sencillo”, afirmó Brugada el pasado 27 de enero. Guillermo Alejandro Gazal Orduña, presidente de la asociación de comerciantes establecidos ProCentrhico A.C, considera que el reordenamiento en el Centro Histórico no ha avanzado lo suficiente. “Independientemente de las buenas intenciones se requiere voluntad política, se necesita un equipo de trabajo eficiente y vemos que desafortunadamente en este momento no se está cumpliendo ni siquiera con las metas iniciales», señala. El secretario de Gobierno, César Cravioto, aseguró que la presencia de comerciantes informales se ha reducido en 20 calles del Centro Histórico, de forma parcial o total, en vialidades como Avenida Juárez, de Paseo de la Reforma a Eje Central; 20 de Noviembre y Pino Suárez, de Venustiano Carranza a Izazaga y la Plaza de Pino Suárez. “Tenemos también 20 calles con reducción de comercio, ya sea total o parcial y también tenemos liberación de arroyo vehicular; había calles que no podían circular los vehículos”, dijo Cravioto en una conferencia el pasado 16 de febrero. Pese a los esfuerzos capitalinos por ‘liberar’ el espacio público, en calles como Avenida Juárez se detecta la presencia de puestos ambulantes, frente a la Alameda Central, así como alrededor del Palacio de Bellas Artes, incluyendo el corredor peatonal Ángela Peralta que da acceso a la estación del Metro.
Esta zona se distingue ya que las vendedoras son mujeres de diferentes colectivas identificadas como feministas, que venden peluches, calcomanías, cigarros de hierbas, paliacates, postres veganos y otros productos. Otro de los puntos donde persiste la presencia de puestos son los alrededores del Centro Cultural José Martí, cerca del acceso a la estación Hidalgo del Metro; sobre Balderas, entre Avenida Juárez y Avenida Hidalgo; también en el Barrio Chino sobre la Calle de Dolores. En el Zócalo de la capital vendedores se instalan alrededor de la Catedral Metropolitana para vender tanto comida como ropa, así como cientos de recuerdos con motivos mexicanos para turistas; también se colocan cerca del acceso a la estación Zócalo del Metro y en el espacio entre Palacio Nacional y el Templo Mayor, donde también se colocan personas que ofrecen limpias con ceremonias prehispánicas.
Los vendedores ‘torean’ a las autoridades
Urgen censo de comerciantes
En el caso del corredor peatonal Francisco I. Madero, que conecta al Palacio de Bellas Artes con el Zócalo capitalino, se puede ver a vendedores ambulantes conocidos como ‘toreros’, quienes ofrecen mercancías como peluches, bolsas de mano, juguetes, ropa de manta, playeras y llaveros con motivos de México y del propio Mundial de Futbol, entre otras mercancías. Al menos 37 vendedores ofrecen de forma intermitente sus productos sobre esta calle peatonal, como se pudo detectar en un recorrido realizado por Expansión Política . Se suman alrededor de 15 puestos de personas en sillas de ruedas que venden botanas, gorros y recuerdos para turistas. En estas calles jóvenes se dedican a vigilar y ante la llegada de personal de la Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento de la Vía Pública avisan por radio a los vendedores para que recojan sus mercancías, que guardan en bolsas e incluso en las propias lonas que usan para exhibirlas sobre el piso y ‘desaparecer’. Tras esperar unos minutos hasta que las autoridades se retiran, vuelven a colocarse de nuevo y regresar a vender. Para lograr un reordenamiento duradero del comercio en vía pública en el Centro Histórico, el presidente de ProCentrhico A.C. asegura que es necesario conocer un padrón real de personas que trabajan vendiendo en las calles de esta zona de la ciudad. “Necesitamos conocer en un inicio un padrón real porque los números que presentan en la Subsecretaría de Gobierno no coinciden con el número real de vendedores ambulantes”, sostiene Gazal. La Subsecretaría de Programas de Alcaldías y Reordenamiento en Vía Pública tenía registrados 11,542 puntos de comercio informal en el Centro Histórico hasta febrero de 2022, sin embargo, la propia Secretaría de Gobierno capitalina reconoce que solo cuenta con registros parciales. “La naturaleza informal de esta ocupación dificulta un registro preciso y sistematizado. Aunque el comercio en vía pública es una actividad importante, tanto para hombres como para mujeres en la CDMX, no hay un censo público y oficial que detalle las cifras exactas para cada género en los perímetros A y B del Centro Histórico. Las autoridades de la CDMX tienen registros parciales”, apunta la Secretaría de Gobierno en un diagnóstico publicado en la Gaceta Oficial.
No tendría que haber un Mundial para que el Centro Histórico pudiera recuperar su dignidad, es un buen motivo para que la autoridad haga lo que tiene que hacer.
Otro de los problemas del comercio en vía pública es la «competencia desleal» frente a los comercios establecidos, señala Gazal al explicar que mientras los locales formales deben pagar servicios, lo que incrementa el precio de los productos, en los puestos ambulantes lo dan más barato. “En la Calle de las Novias (República de Chile) se vende por ejemplo una tiara para boda, nosotros la compramos en 700 pesos, evidentemente por todos los gastos operativos, sueldos, luz, gas, seguro social, impuestos, la tenemos que dar sobre 1,100 o 1,200 pesos para ganar un 5%, en los puestos ambulantes la dan en 750 afuera», acusa. El representante de la organización ProCentrhico plantea aunque el comercio establecido en el Centro Histórico está pasando por una situación de crisis por los vendedores en vía pública y los cierres viales, no desean que desaparezcan los negocios en vía pública, sino que estén ordenado. “La intención de nosotros los empresarios tampoco es que desaparezca el comercio en vía pública, es que esté ordenado, que ocupen espacios que no afecten a la ciudadanía y que les beneficie incluso a ellos”, sostiene. Además insiste en que es necesario que el Gobierno de la ciudad tome medidas permanentes –como la adecuación de espacios designados o la reubicación en plazas comerciales– para dar un equilibrio al comercio en vía pública y el comercio formal no solo ante el Mundial de Futbol, sino en los próximos años. “Hemos tenido antecedentes en otros eventos donde se retiran los ambulantes y después regresan en un mayor número. Exigimos a las autoridades que aprovechen este gran motivo que es que México vuelve a ser anfitrión en una Copa del Mundo y que vamos a recibir turistas, para reordenar el comercio en la vía pública y poner orden y redignificar el Centro Histórico», dice.
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