San José, Costa Rica .- Destinar un bajo presupuesto al sector salud no genera ahorros reales, sino impactos negativos en el bienestar de la población, la productividad laboral y hasta en la economía de un país, afirmaron especialistas en salud en el Foro Roche Press Day . Aunque la CEPAL y la OCDE recomiendan un gasto en salud del 6% del Producto Interno Bruto ( PIB ), los países de América Latina, invierten 3.8% en promedio, señaló Álvaro Soto, gerente general de Roche Pharma para Centroamérica, el Caribe y Venezuela.

No gastar en salud no implica tener ahorros, es todo lo contrario. La factura ya existe, la pregunta es quién la paga.

«No podemos continuar considerando que la inversión en salud es un gasto. La inversión en salud es una inversión en las personas y en el desarrollo del país», declaró.

¿Cómo afecta la mala salud a la economía? Sin gastos sanitarios adecuados, las personas enferman más y desarrollan más complicaciones sin atención médica de calidad. A su vez, la mala salud de la población impacta en la economía, ya que
reduce en 15% el Producto Interno Bruto (PIB) de un país al año, aseguró Marcela Silva, gerente del Grupo Banco Mundial en Costa Rica. Por el contrario, un sistema de salud sólido puede contribuir a incrementar el PIB hasta en 7% hacia el año 2040. Cuando el presupuesto en salud es bajo, las
familias financian los gastos de la atención médica con dinero de su propio bolsillo , lo que muchas veces genera gastos catastróficos y empobrecimiento.
El costo del ausentismo laboral Además, una persona enferma falta más días al trabajo, dijo al participar en el panel «Invertir en salud o pagar la factura invisible, el dilema económico de LATAM». Por ejemplo, un
colaborador con diabetes se ausenta
8.5 días al año en promedio, frente a la media de 2.5 días de personas sanas, expuso Silva. La experta aseguró que incrementar el gasto en salud pública es una inversión rentable. Estimó que, a nivel global, por cada dólar invertido en salud hay un
retorno económico de 14 dólares . Esta cifra aumenta a entre 20 y 44 dólares en programas de vacunación. En cambio, los presupuestos sanitarios limitados frenan la innovación y obstaculizan que los pacientes accedan a los mejores tratamientos.

Si no gastamos más en salud, van a ocurrir muchos problemas.

Tan solo el retraso de dos años en el acceso a tecnologías para cáncer representó 440 millones de dólares en pérdidas productivas para los países en desarrollo entre 2006 y 2021. «El gasto en salud no compite con otras prioridades de desarrollo, es una inversión que permite todas las demás inversiones en un país», aseguró.

Envejecimiento poblacional y salud A decir de Héctor Villareal, profesor investigador de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, los países se enfrentan al
envejecimiento poblacional y este cambio demográfico reta a los sistemas de salud porque, a mayor edad, más enfermedades crónicas que atender. Explicó que, ante la falta de recursos públicos, porque una buena cantidad se destina al pago de pensiones o deuda pública, como sucede en México, muchos gobiernos optan por priorizar en qué gastar y abogan por invertir más en prevención. Aunque esto es necesario, no basta, ya que no elimina el costo de atender a la población que ya padece enfermedades crónicas.

Fernando Ruiz, exministro de Salud de Colombia, agregó que el reto es mayúsculo porque 230 millones de personas en América no acceden a salud y viven con enfermedades crónicas.

Financiar la salud con alianzas público-privadas Los especialistas coincidieron en que la única forma de financiar los sistemas de salud es a través de alianzas público-privadas y proyectos basados en evidencia medible. Perú es un ejemplo de esto. En la ciudad de Arequipa se implementó un programa de navegación de pacientes con cáncer. Esto significa acompañarlos, orientarlos y brindarles apoyo personalizado en cada paso y área del sistema de salud. Esto permitió reducir el acceso a la primera consulta de 20 a 2 días, y el acceso a radioterapia, de 35 a 5 días y
ahorrar 2.2 millones de soles al evitar hospitalizaciones innecesarias, afirmó María Julia Caffaro, gerente general de Roche Pharma Perú. Durante el panel «Inversión en Salud: Un compromiso compartido», Benjamín Caballero, gerente general de Roche Pharma Uruguay, expuso que con el Fondo Nacional de Recursos se asignaron
25 millones de dólares adicionales para el tratamiento del cáncer y esto incrementó en 75% los pacientes atendidos. En Colombia se invirtió en 12
Consultorios Rosados , una estrategia para mejorar la atención del cáncer de mama, y lograron reducir el tiempo entre la detección y el tratamiento de 93 a 39 días. Además, se elevó el diagnóstico en etapas tempranas al 66% y se realizaron más de 147,000 mastografías.

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