La crisis provocada por el gusano barrenador del ganado abrió un nuevo frente en la Cámara de Diputados: garantizar más recursos para proteger la sanidad agroalimentaria del país y evitar que futuras emergencias vuelvan a poner en riesgo la producción nacional y el acceso de los productos mexicanos a los mercados internacionales. De cara a la discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2027 que se llevará a cabo en septiembre , legisladores plantean elevar los recursos destinados al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), crear un fondo permanente para atender emergencias fitozoosanitarias y establecer mecanismos que permitan al organismo contar con nuevas fuentes de financiamiento.

Proponen 10,300 millones de pesos para Senasica

Las propuestas fueron planteadas hace unas semanas durante el panel «Cómo fortalecer la sanidad e inocuidad agroalimentaria desde el Poder Legislativo», realizado en el Congreso Nacional de Fitosanidad, donde diputados de las comisiones relacionadas con el campo coincidieron en que el país requiere fortalecer su capacidad de prevención ante la posibilidad de nuevas plagas y enfermedades. La discusión ocurre después de que el gusano barrenador, erradicado de México desde la década de los noventa, regresó al país en 2024 y obligó a desplegar una estrategia que incluye puntos de inspección, vigilancia de la movilización de ganado y la liberación de miles de millones de moscas estériles. Senasica reportó en junio de 2026 que, desde la llegada de la plaga, se instalaron 148 corrales de vigilancia de origen y destino, 310 puntos de inspección y 631 trampas de vigilancia. Además, se habían liberado más de 6,700 millones de moscas estériles e inspeccionado 4.9 millones de cabezas de ganado. La emergencia también tuvo consecuencias comerciales. Estados Unidos suspendió en distintos momentos la importación de ganado mexicano ante el avance de la plaga, afectando principalmente a productores de los estados exportadores del norte del país. Una de las principales propuestas fue planteada por la diputada del PRI, Leticia Barrera Maldonado, presidenta de la Comisión de Desarrollo y Conservación Rural, Agrícola y Autosuficiencia Alimentaria, quien sostuvo que Senasica requiere alrededor de 10,300 millones de pesos para contar con capacidad suficiente para desarrollar sus funciones. «Se necesita 10,300 millones, más menos, pero de verdad no puede con menos de esta cantidad. Hemos hecho análisis serios, reales; recurso hay. Lo que se requiere es la voluntad de la mayoría legislativa y una buena operación por parte del Ejecutivo», señaló.

La legisladora sostuvo que el organismo ha perdido capacidad presupuestaria respecto de los recursos con los que contaba en 2018 y afirmó que tan sólo en el presupuesto anterior hubo una reducción de alrededor de 350 millones de pesos en medio de la emergencia por el gusano barrenador. Barrera también planteó establecer un piso presupuestario para evitar que los recursos destinados a sanidad agroalimentaria continúen disminuyendo en términos reales. La diputada recordó que anteriormente se presentó una iniciativa para impedir reducciones anuales al presupuesto destinado al campo, propuesta que, aseguró, avanzó en la Cámara de Diputados pero permanece pendiente en el Senado. «Tenemos que ser congruentes con lo que estamos viviendo en el territorio, con la realidad que estamos viviendo y con lo que queremos que sea», sostuvo. Actualmente, el Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria financia acciones de vigilancia epidemiológica, campañas fito y zoosanitarias y programas para reducir riesgos de contaminación en la producción agrícola, pecuaria, acuícola y pesquera.

Un fondo para la próxima emergencia

La segunda propuesta presentado consiste en crear un fondo permanente para responder a emergencias sanitarias sin tener que buscar recursos una vez que una plaga o enfermedad ya haya ingresado al territorio nacional. Barrera consideró que este mecanismo debería convertirse en una prioridad dentro del Presupuesto 2027. «No podemos estar esperando que venga otra crisis de sanidad y ver qué hacemos o de dónde sacan presupuesto para poderlo resolver. Ese fondo debe ser prioridad», dijo. El diputado panista Alonso de Jesús Vázquez Jiménez, secretario de la Comisión de Ganadería, respaldó la creación del mecanismo y planteó que podría denominarse fondo de emergencias fitosanitarias, zoosanitarias o agroalimentarias.

Cobrar a turistas para financiar investigación La sanidad también protege las exportaciones

«Es más barato que estemos trabajando en la prevención y no solamente en la reacción cuando ya tenemos el problema encima», sostuvo. Vázquez Jiménez consideró además que la sanidad agroalimentaria debe tratarse como un asunto de seguridad nacional, debido a que una plaga no solamente golpea a los productores, sino que puede generar incrementos en los precios de los alimentos y afectar la reputación sanitaria de México. El legislador propuso así fortalecer las campañas de prevención, mejorar los filtros sanitarios y actualizar el Sistema Nacional de Trazabilidad Agroalimentaria para que, ante la aparición de una enfermedad, las medidas puedan concentrarse en las zonas afectadas y no deriven en restricciones generalizadas. Una tercera alternativa fue presentada por el diputado por Morena, Carlos Ventura Palacios, secretario de la Comisión de Ganadería e integrante de la Comisión de Hacienda, quien planteó crear una fuente adicional de recursos que no dependa exclusivamente del presupuesto asignado cada año. Su propuesta consiste en establecer un cobro equivalente a entre tres y cuatro dólares a los turistas extranjeros que ingresen al país. Según el legislador, una parte de los recursos obtenidos podría destinarse a investigación científica vinculada con Senasica y otra a infraestructura sanitaria. Ventura estimó que el mecanismo podría generar alrededor de 60 millones de dólares y explicó que la propuesta podría vincularse a la Unidad de Medida y Actualización (UMA) para que los recursos aumenten gradualmente. «Lo hemos venido trabajando por más de dos años (…) ahora, ya con ajustes con la Secretaría de Hacienda, creemos que para el siguiente paquete económico podremos integrar esta parte», señaló. La propuesta, explicó, tendría que quedar establecida en la legislación para garantizar que los recursos permanezcan disponibles para investigación e infraestructura independientemente de las negociaciones presupuestales de cada ejercicio fiscal. Senasica es el organismo es responsable de las acciones de vigilancia epidemiológica, campañas fito y zoosanitarias, inspección de mercancías y reducción de riesgos de contaminación que permiten proteger la producción agrícola, pecuaria, acuícola y pesquera. Estas acciones también son necesarias para conservar el estatus sanitario que permite a los productos mexicanos ingresar a otros mercados. México se encuentra entre los principales exportadores agroalimentarios del mundo y Estados Unidos es su principal mercado, por lo que una emergencia sanitaria puede traducirse rápidamente en restricciones comerciales. El caso del gusano barrenador mostró esa vulnerabilidad: la aparición de la plaga derivó en cierres y reaperturas de la frontera y obligó a México y Estados Unidos a intensificar las medidas de inspección, vigilancia y control. Para los legisladores, la experiencia refuerza el argumento de que resulta menos costoso invertir en prevención que enfrentar posteriormente las consecuencias económicas de una emergencia. La definición llegará con el Paquete Económico 2027. Será entonces cuando la Cámara de Diputados tendrá que decidir si las propuestas planteadas —elevar el presupuesto de Senasica, crear un fondo para emergencias o generar nuevos ingresos — se convierten en modificaciones concretas al gasto público.

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