En un movimiento sin precedentes para la franquicia, los Piratas de Pittsburgh oficializaron este miércoles la firma del campocorto Konnor Griffin, garantizando su permanencia en el equipo por las próximas nueve temporadas.
El acuerdo, valorado en unos 140 millones de dólares, se convierte automáticamente en el contrato más lucrativo en la historia del club, superando los 106.7 millones que pactó Bryan Reynolds en 2023.
El ascenso de Griffin ha sido meteórico. Seleccionado apenas en el noveno puesto del draft de 2024 directamente desde la secundaria, el oriundo de Mississippi disipó rápidamente cualquier duda sobre su capacidad de adaptación al profesionalismo.
En una temporada 2025 de ensueño, escaló tres niveles en las menores hasta llegar a Doble-A, donde dejó números de videojuego: .333 de promedio, 21 cuadrangulares y 65 bases robadas.
Una apuesta al futuro
«Veo una organización ganadora aquí y quiero ser parte de esto por nueve años«, afirmó un emocionado Griffin tras sellar el pacto que lo vincula a la ciudad del acero hasta el 2034. Por su parte, el propietario de los Piratas, Bob Nutting, calificó el movimiento como un «paso inusual y significativo», subrayando que asegurar el futuro de la organización con un talento de esta magnitud es una prioridad absoluta para la gerencia.
El factor humano
Más allá de su velocidad de élite y su poder en el plato, la gerencia encabezada por Ben Cherington destacó la madurez y lealtad del joven de 19 años.
El acuerdo, que empezó a gestarse durante el invierno, no solo estabiliza el núcleo del equipo, sino que establece a Griffin y a su esposa, Dendy, como pilares de la comunidad de Pittsburgh para la próxima década.
Con esta firma, los Piratas envían un mensaje claro a su división y a sus fanáticos: la reconstrucción ha quedado atrás y la era de Konnor Griffin es ahora la piedra angular del proyecto para regresar a los playoffs.


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