La Fiscalía General de Nayarit mantiene abierta la hipótesis de que la caída de una avioneta ocurrida el domingo e n Ixtlán del Río pudo estar relacionada con un intento de atentado contra el gobernador Miguel Ángel Navarro Quintero. La posibilidad surgió luego de que autoridades localizaran información sobre los vuelos del mandatario en teléfonos asegurados a un presunto integrante del crimen organizado.
¿Trataron de matar al gobernador de Nayarit?
La aeronave, un Cessna Citation I/SP 501, matrícula XB-BAR, se desplomó durante la tarde del 4 de octubre en una zona serrana de Ixtlán del Río. El avión había salido del Aeropuerto Internacional Amado Nervo de Tepic con rumbo a Aguascalientes y fue localizado cerca de la comunidad de Los Mezquites, aproximadamente a tres kilómetros del poblado. En el accidente murieron el piloto Óscar Quesada y el copiloto Ángel Ricardo Granados Vargas. La Fiscalía investiga las causas del desplome y, aunque considera posibles escenarios como una falla mecánica o las condiciones meteorológicas, tampoco descarta que la aeronave haya sido atacada debido a que era utilizada ocasionalmente por Navarro Quintero y su familia. La fiscal Elvia Ludmila Heredia explicó que la sospecha tomó fuerza a partir de una investigación previa contra un presunto integrante del crimen organizado identificado como “Talibán 2”. Durante su detención le fueron asegurados cinco teléfonos celulares, cuatro Samsung y un Google, en los cuales se encontraron comunicaciones relacionadas con los desplazamientos aéreos del Gobernador y otros funcionarios. Entre la información localizada había matrículas de aeronaves, horarios y nombres de las personas que abordaban los vuelos. Heredia señaló que algunos mensajes mostraban que la agenda del mandatario era conocida antes de que realizara sus viajes. Como ejemplo, la Fiscal mencionó una conversación fechada el 20 de febrero de 2026, en la que se anticipaba uno de los vuelos: “mañana a las 11 viajará el gobernador”. De acuerdo con la funcionaria, este tipo de información permitió establecer que existía seguimiento sobre los movimientos del mandatario.
Las indagatorias también llevaron a las autoridades a detectar la posible preparación de un ataque desde un puente ubicado en la autopista Tepic-Compostela. Por ello, el hallazgo de información sobre vuelos cobró especial relevancia después del accidente del domingo. “Nos alertó bastante porque tenía la matrícula, el horario, quiénes abordaban el avión”, explicó Heredia. La funcionaria aclaró que todavía no existe una conclusión sobre lo ocurrido y que la Fiscalía deberá determinar si la información obtenida de los teléfonos guarda alguna relación con el desplome. La investigación continuará con el análisis de los dispositivos y de los elementos obtenidos durante las pesquisas. Parte de la información fue entregada a la Guardia Nacional, la Secretaría de Marina y la Secretaría de la Defensa Nacional para que realicen sus propias investigaciones. “No vamos a parar la investigación hasta establecer si con los trabajos de extracciones y los de inteligencia tenía como objeto atentar contra su vida”, afirmó la fiscal.
El caso se suma a las amenazas que el propio Navarro Quintero ha dicho haber recibido durante su administración. El gobernador aseguró que una de ellas ocurrió después de que su Gobierno recuperara 750 hectáreas y rechazara devolverlas a personas que reclamaban la propiedad de esos terrenos. “¿Por qué me amenazaron? Porque recobramos 750 hectáreas”, relató Navarro, quien añadió que posteriormente recibió presiones para entregar parte de esas tierras. También señaló que abogados relacionados con el caso fueron asesinados. El mandatario ha atribuido otras amenazas a las acciones emprendidas contra grupos delictivos en la entidad. Según su versión, anteriormente existían acuerdos entre integrantes de esas organizaciones y funcionarios, situación que, afirmó, su administración busca combatir.
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