El presidente Donald Trump endureció su batalla contra las drogas y en su etapa de ataque al tráfico por tierra convirtió a México en un objetivo central. Es en la frontera del sur por donde ingresa entre el 95 y 98% del fentanilo a Estados Unidos, una sustancia que considera una amenaza para sus ciudadanos y que incluso ya designó como “Arma de Destrucción Masiva”.
México ha sido durante mucho tiempo la principal fuente de fentanilo para Estados Unidos.
La Estrategia Nacional Contra las Drogas 2026 , publicada la semana pasada, confirmó que el gobierno de Trump ubica a México como país de origen de drogas como metanfetaminas y fentanilo. “La frontera terrestre de casi 2,000 millas con México sigue siendo el principal corredor para las drogas ilícitas que representan la amenaza más grave para las vidas estadounidenses”, dice el documento.
La puerta de entrada del fentanilo a EU México es la principal vía de ingreso de fentanilo a Estados Unidos, de acuerdo con datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Entre el 95 y 98% del fentanilo decomisado en los últimos tres años fiscales ingresó por la frontera compartida con México. El reporte
“¿Cómo llega el fentanilo a Estados Unidos?” , elaborado por centro de estudios estadounidense Council on Foreign Relations (CFR), señala que México ha sido durante mucho tiempo la principal fuente de fentanilo para Estados Unidos. “México importa grandes cantidades de precursores químicos de fentanilo a través de redes ilícitas establecidas por cárteles, quienes luego fabrican la droga antes de introducirla de contrabando a través de la frontera con Estados Unidos», sostiene el análisis. El documento explica que la potencia del fentanilo facilita su contrabando transfronterizo sin ser detectado, en comparación con otras drogas, ya que los traficantes solo necesitan transportar pequeñas cantidades.
Hace unos días el presidente Trump aseguró que su lucha marítima logró bajar el tráfico hasta en 97%, por lo que ahora va por el combate vía terrestre, aunque por la frontera compartida ingresó solo el 43% de las sustancias decomisadas en el año fiscal 2025 y un 53% entró por sus costas. De los 264,560 kilogramos de drogas que fueron incautados entre octubre de 2024 a septiembre de 2025, el 43% (116,217 kilos) se decomisaron en la frontera con México. Por sus costas ingresaron 140, 824 kilos. . El territorio mexicano es señalado como país de tránsito de cocaína y de precursores químicos con los que se elabora el fentanilo. Países como Colombia, Venezuela, Ecuador son señalados como origen de drogas como cocaína. China es ubicado como un país que envía precursores químicos hacia México, Estados Unidos y Canadá para elaborar el fentanilo. Xóchitl Pimienta, internacionalista y profesora de tiempo completo de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno del Tecnológico de Monterrey, explica que en México no inicia ni termina el problema de trasiego de drogas hacia Estados Unidos. “México es ruta clave y en algunos casos punto de producción y procesamiento de drogas que van a Estados Unidos, pero el problema no empieza ni termina en México. Hay precursores químicos que vienen de otras partes del mundo, hay organizaciones criminales que operan ya en ambos lados de la frontera”, sostiene.
La segunda cruzada contra las drogas
La presión desde Estados Unidos se explica porque con Trump se emprendió la segunda gran cruzada contra las drogas. La primera fue lanzada por el entonces presidente Richard Nixon en junio de 1971, quien declaró «enemigo público número uno» el consumo de drogas. José María Ramos, catedrático del Colegio de la Frontera, explica que a diferencia de hace cinco décadas, ahora la guerra no es contra el opio, sino contra las drogas sintéticas. “Estamos hablando de la segunda gran cruzada contra las drogas, promovida por esta administración, pero no se compara con la primera gran cruzada que fue en los años 70 con el presidente Richard Nixon. En aquel entonces solamente había un problema que era la distribución de marihuana, pero 51 años después no solamente tenemos menos cantidad de marihuana, ahora tenemos pues drogas sintéticas, fentanilo, heroína, cocaína”, plantea. En México, el gobierno de la presidenta Sheinbaum está colaborando como “nunca”. El pasado 12 de mayo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, reconoció afirmó que con el gobierno mexicano hay una “colaboración sin precedentes”. Sin embargo, los expertos sostienen que no basta con que haya menos oferta en drogas, sino en la demanda. “El problema de fondo que veo es que estás la oferta, pero también se requiere una acción mucho más decisiva de la parte de la demanda”, dice Ramos.
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