El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no solo está en la mira del gobierno de Estados Unidos , país en el que hace unos días se anunciaron recompensas por más de 100 millones de dólares para capturar a ocho de sus líderes, también autoridades mexicanas buscan desarticular la organización criminal que fundó Nemesio Rubén Oseguera Cervantes , alías “El Mencho” y que es una de las más violentas y con mayor presencia en el país.
La mañana del miércoles, Fuerzas Especiales del Ejército y la Guardia Nacional realizaron un operativo en Michoacán para detener algunos “objetivos prioritarios” . Heraclio Guerrero, alias Tío Lako, jefe regional del CJNG en Michoacán y Jalisco, quien es señalado de ordenar agresiones a elementos de la Guardia Nacional el 22 de febrero de 2026 tras la detención y abatimiento de “El Mencho”, era uno de esos objetivos. Sin embargo, el operativo no permitió concretar su captura, aunque sí derivó en la detención de Marisol “N” y Lourdes “N”, hija y pareja sentimental de “Tío Lako”, respectivamente, así como de otros presuntos integrantes de la organización criminal. De acuerdo con un análisis de Insight Crime, “Tío Lako” figura entre los principales líderes regionales del CJNG en Michoacán. La actividad delictiva en ese estado ha cobrado especial relevancia en los últimos años, entre otros factores, por las presiones de grupos criminales sobre el sector aguacatero, que llevaron al gobierno de Estados Unidos a suspender temporalmente las inspecciones para la importación de aguacate de Michoacán. “Tío Lako» presuntamente supervisa una parte importante de las operaciones de robo de combustible del CJNG. Sus dos sobrinos también estarían profundamente involucrados en esta economía criminal, que durante las últimas dos décadas se ha convertido en un importante negocio ilícito transnacional”, dice de Insight Crime. El Cártel Jalisco Nueva Generación es una organización criminal que preocupa a México y Estados Unidos. Hace dos semanas autoridades estadounidenses anunciaron más de 100 millones de dólares de recompensas para quienes den información que permita la captura de ocho de sus integrantes: Juan Carlos Valencia González, “El Pelón”, identificado como el actual líder de la organización, Audias Flores Silva, «Jardinero»; Julio Alberto Castillo Rodríguez, «El Chorro»; Gonzalo Mendoza Gaitán, «El Sapo», Julio César Montero Pinzón, «El Tarjetas», Ricardo Ruiz Velasco, “Tripa», Carlos Andrés Rivera Varela, «La Firma», y Griselda Margarita Arredondo Pinzón.
México también tiene en la mira a integrantes del CJNG
“Cártel Jalisco Nueva Generación, vamos por ustedes”, afirmó Michael C. Gonzales, subsecretario Adjunto de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado. Para Estados Unidos, el CJNG representa una amenaza por el uso de violencia, su capacidad de expansión y porque lo identifica como responsable de inundar con drogas su territorio. “Son directamente responsables de inundar los Estados Unidos con fentanilo, cocaína, heroína y metanfetamina, así como de fomentar la violencia. Son responsables de la muerte de cientos de miles de personas”, agregó Gonzales. El gobierno mexicano sabe que a pesar del abatimiento del líder del CJNG en febrero pasado, es una organización fuerte. «Es un grupo que tiene presencia en varios estados de la República, es un grupo muy fuerte del crimen organizado. Si bien representa con la neutralización de su líder principal un debilitamiento a la estructura, no quiere decir que el grupo haya desaparecido», aseguró Omar García Harfuch en marzo pasado.
Alejandro Martínez, experto en seguridad, explica que el abatimiento de “El Mencho” solo generó una “reingeniería” en el CJNG. “Cortar la cabeza a un cártel no lo desaparece, lo reestructura. El negocio es tan rentable que las mismas estructuras se acomodan para seguir recibiendo esos dividendo, por lo que no es solución quitar a las cabezas porque llegarán otras”, afirmó. En los últimos meses, el gobierno de México ha dado varios golpes a la estructura del CJNG, entre ellos, la detención de Audias Flores Silva, «Jardinero», quien en su momento fue mencionado como posible sucesor de «El Mencho». También se detuvo a Ramón Ángel Álvarez, alías «El R1», señalado como autor del asesinato del exalcalde de Urupan, Michoacan, Carlos Manzo. Además de las detenciones, en la mira del gobierno de México están varios de los perfiles que EU tiene en su lista, entre ellos Juan Carlos Valencia González, también es conocido como “El R3” . Por él, el gobierno de Estados Unidos elevó la recompensa de 20 a 25 millones de dólares, la cifra más alta que se puede dar por un criminal. En junio pasado, García Harfuch reconoció la fortaleza de quien hoy es identificado como el sucesor «El Mencho». «Definitivamente es uno de los líderes regionales más fuertes que tiene el grupo delictivo», afirmó en junio pasado. Pero no es el único, otro de los objetivos para la justicia es Carlos Andrés Rivera Varela, alías »La Firma», a quien se le identifica uno de los dirigentes de «Grupo Élite», integrado por sicarios altamente entrenados y fuertemente armados. “El Grupo Élite dirigía campos de entrenamiento tristemente célebres, donde los reclutas aprendían el manejo de armas, como lanzacohetes, ametralladoras calibre .50 y granadas propulsadas por cohete, así como el uso de la violencia y la tortura para lograr los objetivos del CJNG”, informó hace unos días el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
También conocido como “RR” o “Tripa”, Ricardo Ruiz Velasco es otro de los objetivos para la justicia de México y para la de Estados Unidos. Al “RR” se le relaciona con el homicidio del exsecretario de Turismo de Jalisco, José de Jesús Gallegos Álvarez. En EU se le acusa de conspiración para fabricar y distribuir cinco kilogramos o más de cocaína y 500 gramos o más de metanfetamina para su importación, e importar un kilogramo o más de heroína y 400 gramos o más de fentanilo a los Estados Unidos, y usar, portar, exhibir y poseer un arma de fuego para facilitar un delito de narcotráfico. Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, también conocido como “Sapo”, de 37 años, también está en la mira de la justicia. A él se le identifica como el encargado de supervisar todas las operaciones del CJNG, entre ellas el narcotráfico, soborno, la adquisición de armas y la aplicación de la ley. En Estados Unidos se le acusa de transporte, la importación y la distribución de drogas, incluyendo la distribución de metanfetamina, fentanilo y heroína.
]]>
Comentarios recientes