Cuando los Medias Rojas realicen su primer entrenamiento de equipo completo, Triston Casas no estará integrado del todo al grupo: hará sus rutinas de manera independiente, todavía en proceso de “ponerse al día” tras la lesión seria que sufrió el 2 de mayo de la temporada pasada, cuando se lastimó en una caída intentando ganarle la carrera a un roletazo.
El diagnóstico fue una rotura del tendón rotuliano de la rodilla izquierda, y aunque el inicialista es consciente del tiempo que exige una rehabilitación así, mantiene la seguridad sobre su valor: “Cuando estoy saludable, encajo en cualquier equipo”, dijo.
¿Cuál es el estado actual de Triston Casas tras su lesión?
Por ahora, su plan es seguir trabajando con bateo y defensiva, pero a su propio ritmo.
Casas explicó que aún no tiene el “visto bueno” para participar en la estructura completa de un entrenamiento colectivo, aunque sí seguirá realizando actividades de béisbol similares —como tomar rodados y seguir bateando— solo que sin esa dinámica de grupo.
El contexto actual es muy distinto al de las últimas primaveras, cuando llegaba como primera base titular. Hoy, además de recuperar el 100% físico, también busca recuperar su lugar, en un escenario donde su posición principal está ocupada tras la adquisición vía cambio de Willson Contreras.
Casas, además, viene de dos años marcados por lesiones importantes, y por eso no tiene prisa. Cuando le preguntaron si la paciencia se vuelve difícil, respondió que no: recalcó que fue una lesión mayor y que no ve motivo para acelerar el proceso, porque su mejor aporte llegará cuando se sienta listo del todo.
En otro tipo de roster, el puesto de bateador designado (BD) podría ser una alternativa para mantener su bate en la alineación, pero Boston también tiene un panorama apretado ahí.
El equipo cuenta con profundidad en los jardines (menciona nombres como Roman Anthony, Jarren Duran, Ceddanne Rafaela y Wilyer Abreu) y eso puede empujar a usar el BD para acomodar piezas día a día.
Y a ese embotellamiento se suma Masataka Yoshida, quien es visto principalmente como BD y también llega con dudas sobre su tiempo de juego.
En enero, durante el Fenway Fest, Casas contó que los médicos le indicaron que una lesión como la suya suele requerir alrededor de un año para una recuperación completa, lo que lo colocaría listo para jugar de nuevo aproximadamente para el 1 de mayo.
Aseguró que el proceso va bien, que está cumpliendo los objetivos (“benchmarks”) y que todo apunta en la dirección correcta.
Boston, al menos “sobre el papel”, no es un equipo sobrado de poder, por lo que una reaparición de Casas —cuyo sello es precisamente la fuerza para sacar la pelota— podría resultar muy llamativa.
Situación y perspectivas de Masataka Yoshida en Boston
Él, por su parte, dijo que no puede distraerse con factores externos como el atasco del roster y recordó que el béisbol cambia rápido.
El artículo también entra en el caso de Yoshida, quien, al igual que Casas, se encuentra en una especie de limbo dentro del plan de Boston.
Tras volver de una cirugía en el hombro derecho en julio pasado, su producción fue discreta (línea ofensiva .266/.307/.388, con 11 dobles, 4 jonrones y 26 remolcadas en 205 apariciones), aunque cerró septiembre con mejores sensaciones y un OPS de .837. Yoshida señaló que recuperó el timing al final de la temporada.
Además, recordó que el contrato de Yoshida (firmado en diciembre de 2022) todavía tiene dos años restantes, y el propio jugador admitió que sus tres primeras campañas no fueron lo que esperaba.
Sobre la posibilidad de un cambio, dijo que no es lo que está pensando ahora mismo: su enfoque es rendir; y comentó que en Japón los cambios no son tan frecuentes, por lo que es algo relativamente nuevo para él.


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