Durante casi una década, Mónica Soto ocupó uno de los cargos más relevantes de la justicia electoral mexicana. Su paso por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) estuvo atravesado por decisiones sobre paridad de género y violencia política, pero también por controversias y cuestionamientos sobre su cercanía con actores de Morena.
Cercanía con Morena
Soto llegó al máximo órgano de justicia electoral en 2016, impulsada por el PRI, entonces primera fuerza política en el Senado. Desde ahí, su trayectoria la llevó a presidir el Tribunal y a participar en algunas de las resoluciones más relevantes de los últimos años. Ahora, casi 10 años después de su llegada, su salida abre un nuevo capítulo en la historia reciente del Tribunal Electoral. Su renuncia, anunciada el 17 de agosto, fue aprobada por la Comisión Permanente del Congreso de la Unión con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones. Dejará formalmente el cargo el próximo 31 de agosto. Durante su paso por el Tribunal Electoral, Mónica Soto fue señalada por mantener cercanía con Morena , pues respaldó sentencias que favorecieron a ese partido y sostuvo reuniones con algunos de sus militantes. En 2024, bajo su presidencia, el Tribunal Electoral validó el reparto de legisladores plurinominales en la Cámara de Diputados, lo que permitió al partido oficialista obtener la llamada supermayoría. Con esta aprobación, Morena, PT y PVEM lograron obtener 364 curules, por lo que pudieron aprobar reformas constitucionales sin necesidad de negociar con la oposición. A ello se suma que, en 2025, aprobó las elecciones judiciales impulsadas por Morena, en las que diversos integrantes de ese partido o familiares de ellos participaron como candidatos. Ella, junto con Felipe de la Mata y Felipe Fuentes, rechazó los proyectos de los magistrados Janine Otálora y Reyes Mondragón para anular este proceso electoral debido a la distribución masiva de “acordeones” para votar.
Las decisiones a favor de la paridad y contra la violencia
Soto también encabezó una rebelión interna junto con Felipe de la Mata y Felipe Fuentes. En 2023, los tres exigieron la salida de Reyes Rodríguez Mondragón como presidente del órgano electoral bajo el argumento de pérdida de confianza. Esto provocó que Rodríguez Mondragón dejara la presidencia, mientras que Mónica Soto ocupó el cargo durante 22 meses. Sin embargo, antes de que esto sucediera, la magistrada sostuvo una reunión con el morenista Sergio Gutiérrez Luna, quien en ese momento era diputado federal y representante de Morena ante el Instituto Nacional Electoral (INE). También fue criticada por los beneficios que le otorgó la reforma judicial, ya que estas modificaciones permitieron extender su periodo como magistrada hasta 2028, cuando originalmente tuvo que finalizar en octubre de 2025. La magistrada fue una de las voces a favor de la paridad de género en el Poder Judicial y en contra de la violencia política de género. Incluso construyó una narrativa alrededor de este tema, pues durante sus intervenciones en las sesiones del Tribunal Electoral solía presentarse con unos lentes de color violeta.
Caso Karla Estrella Sheinbaum respalda a Mónica Soto tras su salida del Tribunal Electoral
En diversos foros en los que participó, declaró que se debe juzgar con perspectiva de género, lo cual, dijo, no era ni una ocurrencia ni el deseo de una o varias personas, sino el resultado de un método científico y jurídico desarrollado desde las instituciones judiciales, la sociedad civil y el Poder Legislativo. Mónica Soto respaldó criterios jurídicos que obligaban a los partidos políticos a postular mujeres en candidaturas de alta competitividad y en gubernaturas estatales. Por ejemplo, en 2020, la magistrada respaldó sentencias para obligar a los partidos políticos a cumplir con el criterio de paridad en las gubernaturas; es decir, que existiera un número mínimo de mujeres entre las candidaturas. También respaldó sanciones cuando consideró que se cometía violencia política de género. En 2025, votó a favor de sancionar a la ciudadana Karla Estrella por una declaración que publicó en redes sociales y que, según determinó el Tribunal, constituyó violencia política de género en contra de Diana Karina Barrera, militante del PT y esposa de Sergio Gutiérrez Luna. La declaración que hizo la ciudadana Karla Estrella y por la que fue sancionada fue la siguiente: “Así estaría el berrinche de Sergio Gutiérrez Luna para que incluyeran a su esposa, que tuvieron que desmadrar las fórmulas para darle una candidatura. Cero pruebas y cero dudas”. La magistrada señaló que el mensaje en redes sociales de Karla Estrella era “subliminalmente violento” en contra de Diana Karina Barrera. Esta decisión generó un debate sobre la libertad de expresión frente al poder político. Algo parecido sucedió en agosto de 2022, cuando el Tribunal Electoral ordenó a la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, abstenerse de emitir comentarios sobre las diputadas del PRI, así como de realizar cualquier pronunciamiento que pudiera configurar violencia política de género. Ello porque la mandataria morenista declaró en su programa “El Martes del Jaguar” que algunas diputadas federales del PRI enviaron fotografías íntimas al dirigente del partido, Alejandro Moreno. Sin embargo, la magistrada Mónica Soto votó en contra, ya que solicitó medidas más drásticas, como pedir la eliminación de todas las publicaciones en redes sociales –tanto de la gobernadora como del gobierno estatal y de medios de comunicación– relacionadas con las declaraciones de Layda Sansores. La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó públicamente a Mónica Soto Fregoso tras su decisión de dejar el Tribunal Electoral. La mandataria calificó su desempeño al frente del órgano como “un buen papel” y destacó su experiencia profesional. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum evitó entrar en la discusión sobre los cuestionamientos de la oposición respecto a si la magistrada acreditó una causa grave para separarse del cargo, como establece la Constitución. “No voy a opinar. No, no me corresponde”, respondió. Sobre la posibilidad de que Soto se incorpore al Gobierno federal, la presidenta dejó abierta esa opción, aunque aclaró que por ahora no existe una propuesta: “Pues podría ser, pero no lo tenemos contemplado en este momento”. Sheinbaum también defendió el derecho de la magistrada a separarse del cargo y cuestionó las críticas de sus opositores, al considerar que “de todo hacen escándalo”.
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