Tadej Pogacar ganó en solitario la sexta etapa del Tour de Francia y recuperó el maillot amarillo de líder de la general, este jueves en Gavarnie-Gèdre, después de haber atacado en el Tourmalet, a 44 km de la meta.
Después de una aceleración de su compañero de equipo mexicano Isaac del Toro, la estrella eslovena se fue solo en la entrada de La Mongie, a poco más de cuatro kilómetros de la cima del gigante pirenaico.
A distancia le siguió el otro principal aspirante al título, el danés Jonas Vingegaard, que fue perdiendo tiempo progresivamente y terminó la etapa a 2 minutos y 38 segundos de Pogacar, un golpe muy considerable en la lucha por este Tour.
Por detrás, un grupo de corredores llegó con un retraso de 2 minutos y 57 segundos y Del Toro fue el primero de ellos, con lo que se quedó con el tercer lugar de esta etapa, superando en el esprint a otros nombres destacados del pelotón como el belga Remco Evenepoel y el joven francés Paul Seixas.
Figuraban igualmente en ese grupo perseguidor que entró a casi tres minutos Florian Lipowitz, Juan Ayuso, Lenny Martinez, Mattias Skjelmose y Sepp Kuss.
«Iba a ser un buen día»
«Me desperté hoy a las siete (de la mañana) y tenía la cabeza loca, estaba muy emocionado ante la etapa de hoy», admitió Pogacar después de su victoria.
«Todos en el equipo estábamos muy motivados, sabía que iba a ser un buen día. Nos comprometimos con esto, fuimos como si no tuviéramos nada que perder, a ir de manera explosiva. Lo hemos conseguido y estoy muy orgulloso«, apuntó.
El hombre que comenzó el día vestido de amarillo, el noruego Torstein Traeen, se cayó en el descenso del Tourmalet después de tocar la rueda de un compañero de equipo.
Pudo ponerse de pie y continuar la carrera, pero estaba muy retrasado, a varios minutos de la cabeza, por lo que pronto vio esfumarse la posibilidad de salir de la etapa como líder.
En la clasificación general, Pogacar tiene ahora 2:42 de ventaja sobre Vingegaard y 3:27 sobre Del Toro.
Para el esloveno, ganador de cuatro ediciones del Tour -incluyendo las dos últimas-, es la 23ª victoria de etapa en la ronda gala y la segunda de este año.
A sus 27 años, ha superado ya a André Darrigade y es el quinto que más etapas ha ganado en la competición.
Tras la tormenta, la calma
En una jornada de nuevo soleada y con altas temperaturas en el sur de Francia, donde se vive una ola de calor especialmente sofocante, Pogacar asestó su gran zarpazo en el Tourmalet, cuya cima pasó con treinta segundos sobre Vingegaard.
El bicampeón mundial amplió luego magistralmente la diferencia en el descenso técnico hacia Luz-Saint-Sauveur y en la subida con pendiente suave hasta los pies del magnífico circo de Gavarnie.
El viernes, la séptima etapa del Tour, entre Hagetmau y Burdeos, permitirá en principio a los favoritos tomarse un respiro después de las emociones fuertes de este jueves.
El recorrido de 175 kilómetros, sin grandes dificultades en el trazado, parece propicio para una llegada al esprint, que sería la segunda de esta edición, después de la victoria del neerlandés Olav Kooij el miércoles en Pau.


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