Treinta y cuatro familias que fueron desplazadas de manera forzada desde hace 9 años regresaron a su residencia habitual: el ejido Puebla, ubicado en el municipio de Chenalhó, en el estado de Chiapas. Se trata de unas 240 personas tsotsiles que en 2016 tuvieron que abandonar su hogar debido a conflictos políticos, territoriales y a la violencia desatada por la presencia de grupos armados.
La Secretaría de Protección Civil estatal informó que el retornó ocurrió este jueves. Sin embargo, otras 24 familias desplazas se han negado a regresar. Piden ser reubicadas de manera definitiva en San Cristóbal de las Casas, donde han vivido desde que fueron forzados a marcharse. Aseguran que en Chenalhó prevalecen condiciones de inseguridad para ellos. «No quisimos regresar porque el grupo armado sigue operando», declaró la vocera de esas familias al periódico El Heraldo de Chiapas . Recordó que su padre fue asesinado en el conflicto del 26 de mayo de 2016. En un estudio posterior, el Colegio de la Frontera Sur reportó que los habitantes fueron expulsados ese día por un grupo armado tras negarse a apoyar al Partido Verde de México (PVEM) en la elección municipal del año previo. Según el reporte, en el ataque fueron asesinadas dos personas y 54 familias desplazadas. «Solo pedimos al gobierno la reubicación aquí, porque hay agua, luz y drenaje. El gobierno anterior nos prometió reubicarnos, pero no cumplió. No vamos a regresar al ejido, ya decidimos permanecer aquí», agregó la vocera. Mientras tanto, las familias que decidieron volver al poblado recibieron viviendas, despensas, accesorios de salud e invernales, y gallinas. Protección civil dijo que monitoreará a las familias durante un año hasta asegurar el pleno restablecimiento de sus derechos.
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