El gobierno federal publicó este lunes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Programa Nacional de Remediación de Sitios Contaminados 2026-2030, con el que busca actualizar el inventario nacional de zonas afectadas, acelerar procesos de saneamiento y endurecer la regulación ambiental en materia de suelos y aguas contaminadas. El diagnóstico de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) reconoce que en México existen actualmente 1,114 sitios contaminados registrados hasta diciembre de 2025, de los cuales 953 se ubican en zonas rurales y 161 en áreas urbanas. La mayoría de estos sitios, señala el documento, presenta contaminación por hidrocarburos.
El documento advierte que alrededor de 58.4 millones de personas, equivalentes a 46% de la población nacional, habitan en municipios donde existe al menos un sitio contaminado, incluyendo grupos vulnerables como niñas, niños y adultos mayores. Entre los estados con mayor concentración de sitios contaminados destaca Veracruz, que acumula 30% de los casos detectados en el país. Le siguen Tamaulipas con 13%, Tabasco y San Luis Potosí con 5% cada uno, Puebla con 4%, además del Estado de México y Ciudad de México con 3% respectivamente. La Semarnat informó que de los 1,114 sitios registrados, 274 no cuentan con un programa de remediación aprobado, pese a que ya se confirmó la contaminación. Además, existen 840 sitios donde los responsables iniciaron trámites de saneamiento, pero no concluyeron el proceso de remediación. El programa establece así que los responsables de contaminar deberán asumir las acciones de limpieza y saneamiento, aunque también prevé la intervención de la Federación en casos prioritarios mediante declaratorias oficiales de remediación. Para ello, la dependencia implementará un esquema de exhortos y seguimiento junto con la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Como parte de las prioridades ambientales del sexenio, el programa incorpora acciones específicas para las cuencas de los ríos Tula, Lerma-Santiago, Atoyac y Sonora, consideradas entre las más contaminadas del país. En estas regiones fueron identificados 11 sitios críticos que serán objeto de atención prioritaria.
Entre ellos aparecen zonas afectadas por hidrocarburos y residuos industriales en Hidalgo, Estado de México, Jalisco, Puebla y Tlaxcala, además del caso del Río Sonora, donde persisten impactos por el derrame de lixiviados de cobre ocurrido en 2014. La estrategia gubernamental contempla que hacia 2030 se logre actualizar 17% del Inventario Nacional de Sitios Contaminados, registrar la totalidad de los sitios críticos detectados en las cuencas prioritarias y avanzar en la remediación de al menos tres sitios considerados de alto riesgo. El programa también prevé modernizar la NOM-147-SEMARNAT/SSA1-2004, vigente desde 2007, para incorporar nuevos criterios y contaminantes no regulados actualmente, con el objetivo de fortalecer los estándares de saneamiento ambiental y protección a la salud pública. La Semarnat señaló que el programa forma parte del eje de Desarrollo Sustentable del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 y se vincula con el compromiso presidencial de saneamiento de los ríos más contaminados del país.
El nuevo plan federal de remediación fue publicado a casi dos meses de que se encendieran las alertas internacionales por la contaminación tóxica en México, luego de que en marzo, el relator especial de la ONU sobre sustancias tóxicas y derechos humanos, Marcos A. Orellana, advirtió que vivir en zonas contaminadas en el país “es perder el derecho a morir de viejo”, tras recorrer cerca de 20 estados y documentar casos de cáncer, abortos espontáneos, autismo y enfermedades crónicas asociados a la exposición ambiental. El representante de Naciones Unidas concluyó entonces que México enfrenta una crisis ambiental “estructural y normalizada”, derivada de un modelo de desarrollo industrial que ha generado impactos sistemáticos sobre derechos básicos como la salud, el acceso al agua y el derecho a un medio ambiente sano. En ese contexto, llamó a fortalecer el marco regulatorio ambiental y aplicar políticas públicas de corto, mediano y largo plazo para atender los llamados “infiernos ambientales”. Las observaciones de la ONU coinciden con varios de los focos rojos identificados ahora por el Programa Nacional de Remediación de Sitios Contaminados 2026-2030, particularmente en las cuencas de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, consideradas entre las más contaminadas del país. El relator alertó que en regiones como Tula-Tepeji persiste una exposición constante a emisiones industriales, metales pesados y contaminación hídrica derivada de refinerías, cementeras, termoeléctricas y basureros a cielo abierto. La ONU también señaló preocupación por el Río Sonora, donde continúan los efectos del derrame de lixiviados de cobre ocurrido en 2014, así como por el crecimiento de granjas porcícolas en Yucatán y el uso de plaguicidas altamente peligrosos que afectan acuíferos, polinizadores y comunidades rurales. En su diagnóstico, el organismo internacional advirtió además que existe una brecha entre el marco legal ambiental mexicano y su aplicación efectiva, debido a normas desactualizadas, falta de coordinación institucional y debilidad en el cumplimiento de la ley, problemáticas que precisamente el nuevo programa federal busca atender mediante la actualización de normas ambientales, el fortalecimiento del inventario nacional de sitios contaminados y nuevos mecanismos de remediación y supervisión.
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