El partido entre México e Inglaterra, correspondiente a los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, contará este domingo con una transmisión pública en la explanada del Palacio Municipal de Nezahualcóyotl, donde se espera la asistencia de cientos de aficionados. Entre las personas que acudirán al lugar se encuentra la presidenta Claudia Sheinbaum, quien decidió acompañar a la afición en este punto del Estado de México, gobernador por el morenista Adolfo Cerqueda, donde se prevé también estará la gobernadora Delfina Gómez.

El gobierno municipal colocó una pantalla gigante para que familias, jóvenes y niños pudieran seguir el desempeño de la selección mexicana en un compromiso que definirá su permanencia en el torneo. El representativo nacional buscará el boleto a los cuartos de final frente a Inglaterra, una de las escuadras consideradas favoritas para conquistar el campeonato. Con motivo del encuentro, autoridades de distintas entidades del país reforzaron los dispositivos de seguridad y habilitaron plazas y otros espacios públicos para la transmisión del partido. Estas medidas surgieron después de las concentraciones que se registraron tras la victoria del conjunto mexicano sobre Ecuador y que dejaron cuatro personas sin vida en la Ciudad de México.

Desde el inicio de la Copa del Mundo 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum ha combinado distintos escenarios para seguir la participación de la Selección Mexicana. En algunas ocasiones eligió convivir con la afición en espacios públicos de la Ciudad de México y, en otras, dio seguimiento a los encuentros desde su domicilio una vez concluidas sus actividades oficiales. Durante el partido inaugural entre México y Sudáfrica, la mandataria acudió al Deportivo Hermanos Galeana, en la alcaldía Gustavo A. Madero, donde presenció el encuentro junto con la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada. En esa ocasión decidió ceder los boletos que tenía para asistir al estadio y los entregó a una niña mexicana. Para los siguientes compromisos de la fase de grupos, Sheinbaum explicó en sus conferencias matutinas que vería los partidos desde su departamento al concluir su agenda de trabajo. Más adelante, en el duelo frente a Ecuador, volvió a reunirse con aficionados al asistir al Parque Tezozómoc, en Azcapotzalco, donde compartió con los asistentes la clasificación de México a los octavos de final. A las 17:29 horas, una hora y media antes del inicio del partido entre México e Inglaterra, las autoridades cerraron el acceso a la zona del Ángel de la Independencia sobre Paseo de la Reforma, desde Río Rhin. La medida se tomó una semana después de la tragedia en la que murieron cuatro personas, tres de ellas por aplastamiento entre la multitud y una más por posible aspiración de vómito. Ante estos antecedentes, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y funcionarios del Gobierno de la Ciudad de México reforzaron los filtros de seguridad para impedir el ingreso de bebidas alcohólicas y, aunque el área comprendida entre Génova y el Ángel aún no estaba llena, decidieron restringir el acceso a más personas. Para reforzar el operativo, una valla humana integrada por aproximadamente 180 policías y funcionarios se sumó a las barreras metálicas ya instaladas. Mientras decenas de aficionados intentaban convencer a las autoridades de permitirles el ingreso para presenciar el encuentro, quienes lograron acceder encontraron un espacio con suficiente capacidad para bailar, jugar dominadas con un balón e incluso participar en juegos tradicionales como «La víbora de la mar». Asimismo, en las calles aledañas al Ángel de la Independencia se instalaron filtros donde solo se permitió la salida de personas, impidiendo el acceso hacia Paseo de la Reforma. Quienes intentaban ingresar eran redirigidos hacia el norte, en dirección al Monumento a la Revolución.

]]>