La decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmó que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) puede intervenir en conflictos entre padres de familia y escuelas privadas. Sin embargo, miles de familias desconocen que las escuelas o universidades particulares están obligadas a transparentar costos, respetar contratos y no imponer proveedores para la compra de uniformes o útiles escolares. Antes del inicio de un nuevo ciclo escolar, Profeco recuerda cuáles son los derechos que tienen padres y estudiantes al contratar servicios educativos.
Obligaciones de las escuelas
Previo a firmar cualquier contrato o realizar un pago de inscripción, los padres de familia tienen derecho a recibir información completa sobre la institución educativa. De acuerdo con Profeco , las escuelas deben informar por escrito si cuentan con incorporación a la Secretaría de Educación Pública (SEP) , ya que es la encargada de otorgar validez oficial a los estudios que imparten. La SEP tiene el Sistema de Información y Gestión Educativa ( SIGED ), una plataforma en la que es posible consultar si un plantel tiene Registro de Validez Oficial de Estudios (RVOE). Para hacerlo, solo se tiene que ingresar el nombre de la institución, el número de RVOE o la entidad federativa donde opera. Entre las obligaciones de los colegios particulares se encuentran las siguientes: – Dar a conocer los costos totales del servicio educativo , incluyendo inscripción, reinscripción, colegiaturas, exámenes extraordinarios, cursos de regularización, credenciales, transporte escolar, alimentación y cualquier otro cargo adicional. – Entregar el reglamento escolar y explicar claramente las condiciones de pago, descuentos por pronto pago y posibles recargos por pago tardío. La Procuraduría recomienda comparar varias instituciones antes de tomar una decisión y revisar con calma los contratos. Aunque las escuelas privadas no están obligadas a registrar sus contratos de adhesión ante la Profeco, los usuarios pueden solicitar asesoría si consideran que existen cláusulas abusivas o condiciones poco claras. La dependencia también aconseja conservar recibos, contratos, estados de cuenta y cualquier documento relacionado con los pagos realizados, ya que estos pueden servir como evidencia en caso de alguna inconformidad.
Lo que las escuelas no pueden exigir
Entre los derechos menos conocidos está que las escuelas no pueden obligar a los padres de familia a comprar uniformes, útiles escolares, libros o materiales con proveedores específicos. Como alumnos o padres se tiene la libertad de comprar estos productos donde consideren conveniente, siempre que cumplan con las características solicitadas por el plantel. Por otro lado, las escuelas no pueden exigir que los uniformes sean nuevos ni imponer la compra de libros. En caso de que sea indispensable comprar una edición específica, los precios no pueden ser superiores a los que existen en el mercado. En cuanto a las colegiaturas , la Profeco señala que las cuotas deben expresarse en moneda nacional y no pueden incrementarse de manera unilateral en el transcurso del ciclo escolar. Si existe una causa extraordinaria que justifique un aumento, la mayoría de los padres de familia deben estar de acuerdo. Además, no se pueden imponer cuotas extraordinarias obligatorias ni condicionar la participación de los estudiantes en eventos escolares al pago de aportaciones adicionales. En caso de que se pida algún donativo deben ser completamente voluntarios.
Cuando hay adeudos, los alumnos también tienen derechos
Aunque las escuelas pueden suspender algún servicio cuando se acumulan tres o más colegiaturas vencidas, no pueden exhibir públicamente a los alumnos , colocar listas de deudores ni aplicar medidas que afecten su dignidad. En caso de que una familia decida cambiar de escuela o solicitar documentos académicos, la institución está obligada a entregarlos dentro de los plazos establecidos por la normativa educativa. Por tanto, no se pueden retener los documentos en ningún caso . Estas reglas cobraron especial relevancia durante la pandemia de covid-19 , cuando cientos de padres recurrieron a Profeco para resolver desacuerdos relacionados con colegiaturas, reinscripciones y reembolsos.
¿Qué hacer si una escuela incumple?
Cuando una institución educativa incumple con lo ofrecido, realiza cobros indebidos o viola alguno de los derechos de los consumidores, los padres de familia pueden acudir a Profeco para solicitar orientación o presentar una queja. Para presentar alguna queja ante Profeco está el Teléfono del Consumidor (55 5568 8722 y 800 468 8722), las Oficinas de Defensa del Consumidor en todo el país y diversos canales digitales para iniciar procedimientos. La Profeco recuerda a los usuarios que son consumidores y cuentan con herramientas legales para exigir información clara, trato justo y cumplimiento de contratos firmados de cada ciclo escolar.
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