A 20 kilómetros de la pieza monumental que ondea en el Zócalo de la Ciudad de México, soldados confeccionan con lápiz, telas y pinturas lavables uno de los símbolos de más orgullo para los mexicanos: la bandera nacional . En la Fábrica de Vestuario y Equipo (FAVE) de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en la alcaldía Iztapalapa, se elaboran las banderas monumentales de las plazas públicas del país, incluso la que estará en las manos de la presidenta, Claudia Sheinbaum , este 15 de septiembre, para gritar ¡Viva México!

Ahí, cerca del bullicio de los automóviles, del ir y venir de los trenes de la Línea 12 del Metro de la Cuidad de México, hombres y mujeres confeccionan las banderas monumentales que miden hasta 120 metros y pesan 250 kilogramos, pero también aquellas que adornan una oficina pública o las que se portarán durante un desfile militar. El proceso va de 10 a 30 días y participan hasta 20 soldados quienes son los encargados de teñir, cortar, dibujar, coser y planchar cada una de las hasta 500 banderas monumentales que se producen cada año. El primer paso es definir el tamaño de la bandera seguido por el corte y unión de lienzos verdes, blancos y rojos. Los blancos son los primeros en ser unidos porque justo en el centro se dibujará a mano el Escudo Nacional mexicano. Con un lápiz 5b, con grafito que no “se corre”, se dibuja un águila real devorando una serpiente cascabel, el nopal, las ramas de encino y laurel y el islote de agua, con lo que se da forma al emblema nacional mexicano. Once colores base son los que dan integran el primer esbozo, entre ellos café, verde, rojo y azul, luego viene el turno del negro, amarillo y magenta para dar realce al escudo nacional. Dependiendo del tamaño, el proceso de pintado se hace de pie o en el suelo. Con una protección para sus zapatos, pinceles, brochas y pintura, en el suelo de uno de los extremos del taller los soldados José Manuel Rosales, Eylen Galicia y Daniela Itzel hacen el matizado con el que se concluirá la primera de las dos caras del escudo nacional de una bandera de 50 metros.

«Lo más laborioso es el pintado a mano»

“Para poder pintar un escudo de ese tamaño necesitamos aproximadamente dos días con cuatro o cinco elementos, pero el tiempo de confección es diferente. Nosotros pintamos el escudo y hay otra línea encargada de confeccionar la bandera donde le colocan los colores, que herraje para que podamos terminar la bandera”, explica el sargento Santiago Ruiz. En 1968, durante la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz, se adoptó por decreto la Cuarta Bandera Nacional , que es la que actualmente conocemos, y confirmada por la ley el 24 de febrero de 1984. Entre sus características más importantes es que el escudo con el águila está en ambos lados. En el número 100 de la avenida Canal de Garay hay 11 talleres en los que también se confeccionan el vestuario, equipo militar y mobiliario que requieren elementos Ejército y la Fuerza Aérea. Cada año en esos talleres se producen millones de artículos, entre ellos las banderas históricas, banderas de guerra, banderas para vehículos, moños, brazaletes. Y aunque cada artículo llena de satisfacción a quienes participan en el proceso, es la confección del lábaro patrio la que enorgullecen a los soldados porque mientras miles de las banderas que se venden en las calles tiene el sello de Made in China, en El Vergel, se apuesta por un proceso artesanal.

“Lo más laborioso es el pintado a mano porque incluye el expertise de los elementos, su experiencia en el pintado. El tiempo de secado también es un es un factor muy importante a considerar, por ejemplo, en los días lluviosos el tiempo de secado se extiende y eso nos retrasa el trabajo”, explica el teniente ingeniero industrial Marcelo Adán López Cernas, jefe de la Fábrica de Chamarras de Ejército y Banderas.

De Iztapalapa para México Para ocupar un espacio frente a una máquina de coser, una planchadora, o para tomar un lápiz o pincel no se requiere experiencia, pero sí pasión para confeccionar la bandera que en el año 2008 fue elegida como la más bonita del mundo, según una encuestada del medio 20minutos.es en la que participaron 104 banderas del mundo. “Poder participar en el pintado de nuestra de nuestra bandera es una satisfacción enorme. Es algo que no podemos describir a veces con palabras, es increíble poder llegar al sótano o a cualquier lugar donde se encuentre una bandera y decir, «yo trabajé en ella y yo la confeccioné», dice el sargento Ruiz. Las banderas que se confeccionan en Iztapalapa llegan a cualquier rincón de México. Las monumentales están izadas en el Zócalo de la Ciudad de México, en Campo Marte, en San Jerónimo, en Tijuana y Ciudad Juárez, a lo largo de la frontera norte con Estados Unidos. Esas son para mástiles de 100 metros.

El origen de las banderas monumentales

El programa de banderas monumentales para colocar en plazas públicas al lábaro patrio fue iniciado por el gobierno del entonces presidente Ernesto Zedillo para fomentar el amor y respeto por los símbolos patrios. Para ser considerada monumental, el asta debe tener una altura mínima de 50 metros y las banderas unas dimensiones de al menos 25 por 14.3 metros. La más alta se encuentra en Piedras Negras, Coahuila (120 metros). “En esta fábrica se confeccionan las banderas nacionales de monumentales que va desde una asta de 3 metros hasta una asta de 120 metros”, detalla Marcelo Adán López.

La bandera de Sheinbaum En el taller que se confeccionan las banderas monumentales, hay una especial que cada año se elabora: la que ondeará la noche del Grito de Independencia la presidenta de la República. “Esa bandera que va a usar nuestra presidenta es una bandera bordada en hilo polybor con realce. Esa bandera nosotros aquí la confeccionamos y esa bandera lleva unas medidas específicas para nuestra presidenta”, cuenta el sargento Ismael Chavoyo. La bandera que la presidenta ondeará esta noche en el balcón de Palacio Nacional es un poco menor a la que se confecciona para las oficinas públicas cuyas medidas son 158 por 90 centímetros y con un peso estimado de 700 gramos. Cada año, la bandera cambia. “A mejor no se dan cuenta muchos, pero en los amarres que lleva esa bandera, lleva una leyenda que dice este el año en el que se usó esa bandera”, detalla Chavoyo.

]]>