El costo de cada voto emitido en las elecciones federales realizadas el 2 de junio se estima en 206.75 pesos , y eso se debió principalmente al abstencionismo, que fue de casi 39% para votar por presidenta, aunque fue superior para decidir la conformación de las Cámaras del Congreso Federal. En contraste, si todos los ciudadanos en Lista Nominal de Electores (LNE) y que son 99 millones 84,188, hubieran acudido a las urnas, el costo de cada sufragio hubiera sido menor, con un promedio de 125.43 pesos.

¿Cuánto costó la elección 2024?

Los datos históricos arrojan que en elecciones federales concurrentes el costo de cada sufragio ha sido: en 2012 de 135.9 pesos, seis años después de 164.4 pesos y de 206.75 pesos en este año, montos sin considerar la inflación. Para establecer ese costo se tomó en cuenta la bolsa de recursos integrada por el gasto destinado por el Instituto Nacional Electoral (INE) para organizar y concretar los comicios de inicio a fin, además de erogado en las campañas de los candidatos y coaliciones federales. Esa bolsa dedicada al Proceso Electoral Federal 2023-2024 fue de 12,428 millones de pesos dividida entre los 60,115,184 votos emitidos en la elección presidencial –que fue la elección para la que se votó más– incluidos 1.4 millones de votos nulos y los expresados por 83,114 ciudadanos a favor de candidatos no registrados. El ejercicio dio como resultado un costo estimado por cada voto emitido a favor de las candidatas Claudia Sheinbaum, de la Coalición Sigamos Haciendo Historia; Xóchitl Gálvez, de Fuerza y Corazón por México, y de Jorge Álvarez Máynez, de Movimiento Ciudadano, para un total de de 206.75 pesos por voto, ya incluido el costo de la elección de 628 integrantes de las dos Cámaras del Congreso, dado que el ejercicio del voto por todo el conjunto de cargos federales fue simultáneo. El presupuesto dedicado por el INE para la organización del Proceso Electoral Federal (PEF) ascendió a 8,802 millones de pesos; para fortalecer los mecanismos de actualización de procesos registrales se dedicaron 205.4 millones de pesos. El organismo electoral erogó a la tarea de fortalecer la equidad y legalidad en el sistema de partidos, tareas relacionadas con fiscalización, recorridos de verificación y oficialía, otros 49.5 millones de pesos. También se añadió el presupuesto dedicado por los partidos y coaliciones exclusivamente para sus campañas presidenciales, a diputados y senadores –sin tomar en cuenta el financiamiento ordinario para su gasto corriente, que implica salarios, rentas y otros–, mismo que ascendió a 3,304 millones de pesos. En este apartado se consideró lo erogado por 629 candidatos a cargos federales: tres candidatos presidenciales, y candidatos para contender por 500 puestos en la Cámara de Diputados y 128 al Senado. Y se incluyó el gasto de campaña que el INE destinó para las campañas de candidatos independientes federales, que fue de 66 millones de pesos. Los montos del INE tomaron en consideración que, a decir de sus consejeros, pese al recorte que sufrieron a su gasto, no se impactó lo dedicado al Proceso Electoral Federal en curso. Desde la academia algunos expertos electorales establecen otros costos del voto pues consideran el costo presupuestal que representa mantener –desde los salarios hasta el mobiliario– de la totalidad de los organismos electorales –INE y Organismos Públicos Locales Electorales- a la justicia electoral es decir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEFJ), Tribunales estatales y salas regionales, además de financiamiento de partidos nacionales y locales, no sólo sus gastos de campañas sino para su operación diaria, e incluso los costos comerciales de millones de spots.

¿Por qué es caro el voto en México?

Lo que más encarece el voto en México es el proceso conocido como integración de casillas, que obliga, como marca la ley, a que personal del INE visite al 13% de los ciudadanos inscritos en Lista Nominal de Electores (LNE) –12.2 millones de ciudadanos–, para capacitar a los que fungirán como funcionarios de mesas de casilla, que resultan ser poco más de un millón de ciudadanos. Si se considera lo invertido por el INE para las tareas de organización electoral y la asistencia ciudadana a urnas, además del financiamiento público destinado a las campañas, hubo un encarecimiento entre 2012 y 2024, pues el costo fue de 135.9 pesos en 2012, de 164.4 pesos en 2018 y de 206.75 pesos en 2024, aunque se trata de montos sin considerar la inflación. Los factores tomados en cuenta son, no sólo lo erogado en la organización de la elección –desde integración de casillas hasta fiscalización- más los recursos destinados a las campañas, y esa bolsa se relaciona con la participación ciudadana. En 2018 el INE destinó para organización de la elección federal 7, 144 millones de pesos y el financiamiento público para gasto de campañas federales de los partidos políticos fie de 2, 148 millones de pesos En ese año 56.5 millones de electores acudieron a las urnas a votar en esa elección y la bolsa de recursos fue de 9, 292 millones de erogados para organizar esas elecciones, por lo que cada sufragio emitido este 2018 representó una inversión de 164.4 pesos. Aplicado ese mismo ejercicio para 2012 deriva en que ese año el costo fue de 135.9 pesos por sufragio. En ese año el presupuesto ese año para la organización del Proceso Electoral Federal fue de 4, 163 millones de pesos. El gasto de organización del proceso más lo erogado en las campañas por partidos y coaliciones genera una bolsa de 6, 735 millones de pesos, y acudieron a votar ese año 50 millones 323 mil 153 electores, lo que representa el 63.34% de la Lista Nominal. Por tanto el costo por voto 2012 quedó en 135.8 pesos. De 2012 a 2018 el incremento en lo destinado por el INE a organización electoral se explica porque en 2014 hubo una reforma electoral en la que se aumentaron atribuciones al Instituto, entre ellas operar casillas únicas –para recibir voto de elecciones federales y locales en una misma mesa de votación-, realizar la fiscalización de todas las campañas y realizar conteos rápidos locales. Según información del INE en 2018 se incrementó el gasto electoral en 1,125 millones de pesos más que la elección federal de 2012, debido a la operación de la casilla única y destinó 354.7 millones de pesos extra para la fiscalización de elecciones locales además de las federales (unos 14 mil sujetos fiscalizables adicionales). Además aumentó el gasto en esa elección porque dedicó 30.1 millones de pesos para 10 conteos rápidos –uno presidencial, 9 de gobernador- mientras que en 2012 sólo realizó uno. En 2024 además de la operación de casillas únicas el INE realizó 12 conteos rápidos: presidencial, dos para las Cámaras del Congreso federal, 8 de gobernador y uno para la jefatura de gobierno de la Ciudad de México.

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