Con José Ramírez hubo interrogantes desde el minuto uno y se ha confirmado que había razón para ello. Sus sí al Clásico Mundial de Béisbol lo condicionaba (“siempre y cuando”), lo daba en voz baja, y en su círculo cercano nadie se atrevía a asegurar que se montaría en un torneo donde no tenía el 100 % del tiempo garantizado, como sí ocurre en la inicial con Vladimir Guerrero Jr., o en el jardín izquierdo con Juan Soto.
La presencia de Manny Machado y Junior Caminero pidiendo espacio obligará a Albert Pujols a repartir los turnos, con todo y que Rafael Devers cambió de posición y se bajó del evento a tiempo.
Hasta Juan Núñez, el presidente de Federación Dominicana de Béisbol, viajó de La Vega a Baní para interpelar a Ramírez ante las cámaras, como si trataba de dejar una evidencia fílmica que lo comprometiera en público. Ni siquiera en esa intervención fue contundente.
El mejor pelotero latino de la actualidad, según el ranking de la MLB, tampoco hizo presencia en la clínica para niños del sur que organizó la Fedom el nueve de enero, en Baní, a metros de su residencia y en el estadio donde se ha entrenado.
El lunes corrió como pólvora el rumor de que el antesalista de los Guardianes había tomado la decisión de informar que no iría al torneo que se disputará en marzo (5-17). Los desmentidos se han quedado en intentos. Ramírez hablaría el martes, luego el miércoles y no lo hizo.
El jueves, mientras era presentado por los Guardianes para oficializar su extensión contractual que estira a siete años su vinculación con el club y le garantiza 175 millones de dólares, a Ramírez se le cuestionó, reaccionó como un tema que no quería abordar y dijo: “No quiero hablar del Clásico ahora mismo. Estamos concentrados en mi contrato”.
La información oficial
Más tarde en el Estadio Quisqueya, Nelson Cruz, el gerente general del equipo dominicano, dio más prendas sobre el tema.
“En el caso particular de José (Ramírez), por una situación personal, él no va a poder participar en el Clásico (…) Él pudiese estar en la segunda ronda del Clásico, si Dios permite que vayamos a la segunda ronda”, inició diciendo Cruz.
“Ha sido una decisión difícil para él, porque obviamente él ha mostrado el interés de participar en el Clásico, pero en esta ocasión se escapa de sus manos, porque es un tema personal. Esa es la información, obviamente, él también, en su momento, va a dar más declaraciones y abundar, si él así lo entiende, de la situación que tiene”, cerró Cruz.
Ramírez, de 33 años, se perdió la edición 2023 del Clásico Mundial de Béisbol debido a que tuvo que someterse a una cirugía.
Es un jugador que construye un interesante expediente para el Salón de la Fama, que puede terminar de adornarlo el próximo lustro en el marco de su nuevo contrato.


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