Dos mundos se enfrentan el viernes en Miami. A un lado, Argentina, la campeona del mundo, segura de sí misma con un imparable Lionel Messi.

Del otro, el humilde Cabo Verde, clasificado contra todo pronóstico para los dieciseisavos del Mundial 2026 en su debut en el torneo. El partido será en Miami, a la seis de la tarde hora dominicana.

La Albiceleste cumplió con las expectativas al liderar su grupo con un pleno de victorias. Pero pocos esperaban que enfrente estuviera Cabo Verde, la nación más pequeña en superar la primera fase de una Copa del Mundo.

Los Tiburones Azules, orgullosos representantes del archipiélago africano de unos 525.000 habitantes, lograron la hazaña de quedar segundos del Grupo H por detrás de España, dejando fuera a Uruguay y Arabia Saudita.

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Su empate a cero contra la Roja en el debut fue una de las primeras grandes sorpresas del torneo, pero los caboverdianos no se conformaron con ello.

Ante Uruguay, volvieron a demostrar su solidaridad y su fe para sellar un 2-2, antes de clasificarse con un último 0-0 frente a Arabia Saudita, aprovechando la derrota de la Celeste contra España (1-0).

Ahora, a Cabo Verde lo espera un desafío mayúsculo.

La tricampeona mundial Argentina ha atravesado la fase de grupos sin sobresaltos con tres victorias cómodas frente a Argelia (3-0), Austria (2-0) y Jordania (3-1).

Y su emblema, Leo Messi, sigue empeñado en hacer historia a los 39 años. Lleva seis de los ocho goles de la Albiceleste en Norteamérica 2026 y se ha convertido en el máximo anotador de las Copas del Mundo con 19 tantos.

Una cifra descomunal que contrasta con los dos goles que lleva Cabo Verde en su breve historia mundialista, los que marcaron Kevin Pina y Hélio Varela contra Uruguay en Miami.

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El portero de la selección de Cabo Verde, Josimar Dias ‘Vozinha’, durante el entrenamiento que los caboverdianos han realizado este jueves en el Inter Miami CF Stadium en Fort Lauderdale (Florida) para preparar el partido que mañana disputarán contra Argentina. (EFE/ ALBERTO ESTÉVEZ)

La ciudad de Messi

Scaloni tiene tres dudas por resolver en su once titular: si elige al central Cristian «Cuti» Romero tras el golpe en la rodilla que lo dejó fuera contra Jordania, si le devuelve el lateral izquierdo a Nicolás Tagliafico, pese a la buena actuación de Facundo Medina, y quién de Lautaro Martínez y Julián Álvarez acompañará a Messi en ataque.

Pese a la inmensa diferencia de palmarés, Scaloni, que celebrará su 100º partido al frente de Argentina, pidió cautela ante el rival: «No están de casualidad. Hay que respetarlos y eso haremos», advirtió.

Enfrente, la preparación de los Tiburones Azules se ha visto marcada por un asunto extradeportivo: la denuncia por violación que pesa contra su capitán, Ryan Mendes, en Nueva Zelanda, según el medio brasileño O’Globo.

El seleccionador caboverdiano, Pedro «Bubista» Leitão, evitó pronunciarse al respecto en la conferencia de prensa previa al partido y remitió a un comunicado en el que la selección aseguró que solo respondería preguntas sobre el encuentro.

El impacto de esa polémica es difícil de evaluar para una selección que se dispone a afrontar sobre el césped una misión casi imposible.

Cabo Verde tendrá que lidiar con un ambiente hostil en una ciudad que Messi ha hecho suya desde su llegada al Inter Miami en 2023 y donde las gradas se teñirán de albiceleste.

Sólidos en defensa y con un portero, Vozinha, convertido en una figura inesperada del torneo a los 40 años, los africanos no podrán conformarse con resistir si quieren mantener viva la esperanza de otra sorpresa.

Para seguir desafiando la lógica, deberán olvidarse de lo obvio: que Argentina es la inmensa favorita y que alcanzar los dieciseisavos ya es un sueño increíble en su primer Mundial.

Bubista insistió este jueves en que no llegan resignados: «No hay otro pensamiento que no sea intentar superar esta fase. Estamos en esta competición por mérito propio», declaró.